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El Madrid se sobrepone al virus FIFA
Tardó en entrar en el partido. La Real comenzó marcando y jugando mejor; los de Zidane dieron le dieron la vuelta en la segunda mitad
Volvía el fútbol al Bernabéu y ya casi no nos acordábamos. El llamado virus FIFA afecta mucho al Madrid,como se vio en Mallorca, y tardó en agarrarse al partido.
Hubo algunos pitidos a Bale al ser anunciado por la megafonía. La pancarta galesa sólo se podía tolerar con humor. En la época de Ferguson, unos hinchas del Manchester United sacaron una que decía: «United. Hijos. Esposa. Por ese orden». Seguro que sus mujeres (en el caso optimista de que las tuvieran) supieron encontrar un motivo de resignación.
Volviendo al virus FIFA, el Madrid lo notó. Estos parones hacen que se olviden las cosas; tanto que venía el Madrid de una racha de imbatibilidad y en el minuto 2 recibió un gol: la presión de Odegaard sobre Ramos forzó su error y lo aprovechó Willian José.
En los minutos siguientes, la Real pudo haber ganado el partido porque el Madrid no estaba y ella funcionaba a pleno rendimiento. En el Madrid nadie sabía muy bien lo que hacía allí, se diría que ni el mismo público. Todos estaban como encontrándose, como saliendo de un letargo. La Real, mientras, hacía un fútbol muy considerable.
La primera llegada del Madrid se produjo en el 8, con un encuentro entre Benzema y Hazard. Tardó diez minutos el Madrid en adquirir la temperatura necesaria y cuando lo hizo tuvo que enfrentarse a un pequeño problema futbolístico: la Real estaba mucho más organizada. Y además estaba Odegaard, en un sitio moderno que ni localizaba la defensa ni sujetaba Casemiro; y Oyarzabal, que le dio un gol cantado en el minuto 18; y estaba Merino, jugando con gran inteligencia.
En el 17, tuvo que ser Mendy el que dijera algo en el Madrid mediante un zurriagazo insospechado que Remiro, debutante en el Bernabéu, paró con buenos reflejos. Toda la Real estaba en su sitio, y parecía más hecha, más conjuntada que un Madrid cogido con alfileres y vacilante en la media. Era la diferencia entre una jam session (buenos músicos que se reúnen a improvisar) y una orquesta de jazz uniformada.
La media del Madrid no estaba todavía. Modric volvía de cada jugada resoplando como en una prueba de esfuerzo y la Real alcanzó su clímax en el 28 con una gran jugada colectiva que acabó en chut de Odegaard. Su presión seguía alta, anegando al Madrid que parecía Venecia con el agua hasta medio cuerpo.
Fue alrededor de la media hora cuando el Madrid comenzó a insistir, aunque sin fútbol aún. En esos momentos de perseverancia, Modric sacó una falta y Benzema la remató marcando con el pecho (ya nunca más pechofrío). Benzema era el mejor otra vez, pero además con más sentido y diferencia, pues se había librado del fútbol de selecciones.
Tras ese gol en el 37, el Madrid tuvo un buen par de minutos en los que se volvió a ver al equipo de hace dos semanas. Ahí estuvo firme el joven Remiro quitándole otro posible remate a Benzema, que ya acude como Zamorano. Le acompañó Hazard, rápido de nuevo como un esquiador.
Había sido mejor la Real con su moderno juego de contragolpe y triangulaciones, pero el Madrid llegaba al descanso entero y casi verdadero, aunque no del todo. No del todo reencontrado.
Al regreso, sin embargo, se la devolvió a la Real. Se la devolvió con el gol, pues a los dos minutos exactos marcó con un tiro lejano de Valverde que envenenó un defensa; y se la devolvió con una presión más decidida. Además apareció Modric, se vio por fin a Rodrygo...
El partido se puso precioso porque la Real ni mucho menos se rindió y el Madrid tenía pronta respuesta al contragolpe. Odegaard tuvo una oportunidad clara, pero armó tarde el tiro; Courtois le paró una buena a Willian José; Valverde comenzó a dominar con su potencia, y el partido en general se enrabietaba, se convertía en una alternancia de sopapos que de repente se aquietaba con una serie de toques juiciosos, casi siempre de una Real a la que no le convenía la definitiva tramontana.
Estaba a punto de romperse el partido en el campo y se rompió en la grada en cuanto salió Bale a calentar. Al entrar se llevó una de las mayores pitadas de los últimos tiempos.
Hay que decir que Bale necesitó siempre un traductor, pero habría que preguntarse si tuvo suerte con los que tuvo. ¿Hubiera irritado tanto el golf de Bale en un futbolista español, caro al entorno? Nunca tuvo buena prensa Bale, entre la protrusión y el golf, a pesar de haber marcado la historia reciente del Madrid.
Esto enfrió un poco el partido, lo despistó un rato. La Real quiso el balón, lo tuvo, pero el Madrid se pertrechó atrás con intención y, por fin, la tensión defensiva de los últimos partidos. La respuesta a la contra no se hizo esperar y, en el 74, marcó el tercero con una volea de Modric apuntada por Benzema tras una intervención de Bale, que centró bien entre pitos.
El gol era definitivo en el partido y también subrayaba una mejoría en Modric, que en la segunda parte devolvió destellos del pasado, aunque Valverde ya es titular y él y Kroos se deban alternar.
El Madrid acabó disfrutando las contras de Hazard y su relación casi conyugal con Benzema y Remiro evitó algún gol más. El Madrid se había sobrepuesto al virus FIFA y a cierta característica debilidad y Bale, por cierto, se creció con el castigo. Es ahora cuando se le está empezando a ver el carácter, lo que no deja de tener su gracia.
Modric saca el Balón de Oro
El croata dio dos asistencias, marcó un gol y fue clave en la remontada del Madrid. Bale salió en el segundo tiempo y fue silbado, pero brilló. La Real no pudo mantener su soberbio in
Entre pitos (a Bale) y flautas (mágica la de Modric) el Madrid pasó el trago de la Real, un equipazo durante media hora y un digno rival de los blancos durante la hora restante. El triunfo no tuvo el fulgor de Eibar, pero dejó hechos relevantes: Benzema puede con el carro, Valverde es omnívoro (defiende, ataca, remata, golea), Modric (dos asistencias y un gol) aún tiene recorrido, Hazard se suelta, Mendy es galgo y podenco y Ramos se sobra peligrosamente. El Bernabéu se dio el gusto de zarandear a Bale por tomarse a pitorreo la institución y de aplaudir a Odegaard por lo que pueda pasar. El galés, en cualquier caso, firmó unos minutos finales estupendos.
Noviembre ha dejado un buen dato de empleo en el Madrid: Valverde y Rodrygo han pasado de eventuales a fijos. El uruguayo ha vitaminado el centro del campo atendiendo a un eslogan hecho para otra cosa: juega con responsabilidad. Para el brasileño el gol es de la familia. Tiene el don que mejor se paga en el fútbol aunque lo adorne poco, desde luego menos que Vinicius, la bohemia bajo arresto. Así que ahora ya no caben un partido sí y otro también Modric y Kroos. Esta vez Zidane eligió al croata, el de menor cotización en este momento. Ramos no le dio tiempo de saber si acertaba o se equivocaba.
La Real se fue a por él y a por Varane de salida y antes del minuto 2 fue premiada por un descuido tremendo del sevillano, que en una cesión descabellada a Courtois le regaló a Willian José el 0-1. La antítesis de Ipurua, donde el Madrid cuidó cada detalle en defensa y en ataque. A partir de ahí, al equipo de Zidane se le hizo un mundo cruzar el ecuador del campo durante un rato largo, enredado en el zarzal plantado por Imanol.
La Real dejó una imagen estupenda en el Bernabéu. Se aprieta el cinturón con Zubeldia y Merino y de ahí hacia adelante aparece un gran aparato eléctrico, con un jugadores de pie excelente, de Oyarzabal a Odegaard, que anduvo a la altura de lo que espera de él la Real hoy y el Madrid mañana. Esa emboscada permanente dejó sin suministros a Benzema y Hazard, limpio ya de polvo y grasa pero con pocos espacios y con poco balones a su alcance, pese a la insistencia de Modric, comandante en jefe del partido.
El gol que lo cambió todo
El Madrid no tenía el partido en su mano. A ratos sufría y a ratos se desplegaba, pero en ningún momento desde el dominio y la elaboración. Se justificaba con disparos lejanos (de Mendy y Hazard) y con envíos al área sin criterio, esperando que el empuje le diera la razón. Fue así en cierto modo, porque empató en un lanzamiento de falta de Modric que mandó la red Benzema con el corazón, en sentido literal. Ha tardado nueve años en encontrárselo pero ahora es el latido del Madrid. Fue el do de pecho de un jugador santificado ya en el club y cuyo caso se ha reabierto incluso en Francia, pese a sus trastadas del pasado.
El empate desató una tormenta sobre el área de Remiro, aunque de aquel arrebato de ferocidad no sacase el Madrid ninguna conclusión hasta volver del descanso. Y gracias a un golpe de suerte. Andaba el equipo blanco bordeando el área cuando un zapatazo de Valverde (otra de esas virtudes que habían permanecido ocultas) desde lejos lo convirtió en asesino un rebote en Oyarzabal, que andaba por allí como un intruso.
Ese gol abrió aún más el partido y Zidane decidió hacer pasar por la quilla a Bale. A Rodrygo se le habían acabado las ideas y las fuerzas. El empuje de la Real le había hecho pasar de purasangre a caballo de tiro. La pitada al galés fue de gran tamaño a causa de la bandera de la discordia, una confesión en toda regla de que el Madrid anda a la cola de su vida. El equipo estaba ya encogido frente a un adversario que se veía capaz de todo. Willian José, de hecho, anduvo cerca del empate, pero una galopada de Bale, con centro amortiguado por Benzema y rematado por Modric, puso fin al pleito. Eso es Bale: Gales y goles. En ese orden.
Zidane: “Estamos cada día mejor"
“Necesitamos a nuestra afición siempre porque es un plus para nosotros", dijo el técnico.
Zinedine Zidane atendió a los medios de comunicación tras la victoria del Real Madrid sobre la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu. El técnico se mostró satisfecho con el triunfo: “Empezamos mal el partido, no por el gol porque lo del gol puede pasar, sino por nuestro juego con el balón. Estábamos lentos, nos ha costado entrar en el partido. Y luego en el final de la primera parte marcamos. En la segunda parte empezamos muy bien, presionando arriba. Recuperando un balón llega el segundo gol y podemos estar contentos porque jugamos contra un muy buen equipo que está arriba en la tabla y tiene jugadores muy buenos”.
“Nosotros estamos cada día mejor. Podemos y debemos hacerlo mejor todavía. Es lo que buscamos cada vez que hacemos un partido. Tenemos un partido el martes y llegamos en un momento bueno”.
Hazard
“Es una evolución lógica del jugador, que está cada día mejor, y también del equipo. No este partido en concreto, llevamos 5 ó 6 partidos jugando mejor y Hazard va a ser mejor, estoy convencido, lo veo bien”.
Benzema
“No sé si es el mejor de la Liga, porque cada uno puede opinar. Lo que hace lo hace muy bien, me alegro por él porque se está convirtiendo cada día en un jugador más importante para nuestro equipo y espero que siga en esta línea”.
Partido del PSG
“Estamos mejor. Tuvimos un partido complicado en París, pero esto es el pasado y el martes no hay revancha. Lo que queremos es hacer un buen partido, prepararlo bien, hay que descansar después de este, que nos ha costado. Lo que queremos es hacer un buen partido y a partir de mañana preparar bien nuestro partido del martes”.
“Nosotros estamos cada día mejor. Podemos y debemos hacerlo mejor todavía. Es lo que buscamos cada vez que hacemos un partido. Tenemos un partido el martes y llegamos en un momento bueno”.
Hazard
“Es una evolución lógica del jugador, que está cada día mejor, y también del equipo. No este partido en concreto, llevamos 5 ó 6 partidos jugando mejor y Hazard va a ser mejor, estoy convencido, lo veo bien”.
Benzema
“No sé si es el mejor de la Liga, porque cada uno puede opinar. Lo que hace lo hace muy bien, me alegro por él porque se está convirtiendo cada día en un jugador más importante para nuestro equipo y espero que siga en esta línea”.
Partido del PSG
“Estamos mejor. Tuvimos un partido complicado en París, pero esto es el pasado y el martes no hay revancha. Lo que queremos es hacer un buen partido, prepararlo bien, hay que descansar después de este, que nos ha costado. Lo que queremos es hacer un buen partido y a partir de mañana preparar bien nuestro partido del martes”.
PODEMOS ESTAR CONTENTOS PORQUE JUGAMOS CONTRA UN MUY BUEN EQUIPO QUE ESTÁ ARRIBA EN LA TABLA.
“Lo que queremos es que nuestra afición esté con nosotros desde el inicio hasta el final, pero tampoco lo podemos controlar. El público puede hacer lo que quiera, pero no nos quedamos con los pitos. Bale ha entrado muy bien en el partido, ha hecho muy buenos 20 minutos, pero nos quedamos con la victoria, con los tres puntos”.
Bale
“A Bale le he dado la enhorabuena por el partido, en general, a todos los jugadores. no hablé con él de los pitos. Esto le ha pasado a los mejores jugadores y hoy le está pasando a Bale. Ha entrado muy bien en el partido y al final lo que nosotros necesitamos es a nuestra afición con nosotros. Nada más. No va a afectar porque ha pasado siempre y pasará a muchos de ellos. Lo que hay que hacer es seguir trabajando fuerte y demostrarlo en el campo porque lo que la gente quiere es seguir viendo a su equipo ganando en el campo”.
“No te puedo decir que sea injusto o no. Cada uno puede opinar y decidir de lo que habla. Lo importante es nosotros, lo que necesitamos. Lo que decía ayer, necesitamos a nuestra afición, ni lo voy a controlar yo, ni Bale, ni nadie. Necesitamos a nuestra afición siempre porque es un plus para nosotros. Lo hablé antes del partido. Hay mucho ruido, demasiado. Él lo que quiere es estar con nosotros y hoy lo ha hecho, pero tanto hablar no es necesario. Lo que sí te digo es que él está integrado en el grupo, quiere jugar y vamos a seguir sin que esto nos afecte”.
Bale
“A Bale le he dado la enhorabuena por el partido, en general, a todos los jugadores. no hablé con él de los pitos. Esto le ha pasado a los mejores jugadores y hoy le está pasando a Bale. Ha entrado muy bien en el partido y al final lo que nosotros necesitamos es a nuestra afición con nosotros. Nada más. No va a afectar porque ha pasado siempre y pasará a muchos de ellos. Lo que hay que hacer es seguir trabajando fuerte y demostrarlo en el campo porque lo que la gente quiere es seguir viendo a su equipo ganando en el campo”.
“No te puedo decir que sea injusto o no. Cada uno puede opinar y decidir de lo que habla. Lo importante es nosotros, lo que necesitamos. Lo que decía ayer, necesitamos a nuestra afición, ni lo voy a controlar yo, ni Bale, ni nadie. Necesitamos a nuestra afición siempre porque es un plus para nosotros. Lo hablé antes del partido. Hay mucho ruido, demasiado. Él lo que quiere es estar con nosotros y hoy lo ha hecho, pero tanto hablar no es necesario. Lo que sí te digo es que él está integrado en el grupo, quiere jugar y vamos a seguir sin que esto nos afecte”.
eal Madrid - Real Sociedad El francés se mostró muy feliz con el rendimiento de sus jugadores
Zidane: "Espero que los pitos a Bale no se produzcan toda la temporada"
Real Madrid - Real Sociedad El francés se mostró muy feliz con el rendimiento de sus jugadores

Los pitos a Bale: "Espero que esto no se perpetúe en la temporada. Queremos que la afición esté con nosotros del inicio al final, pero no podemos controlar eso. El público tiene derecho a hacer lo que quiera, pero yo pido que aplaudan a todos. Yo me quedo con el juego y la victoria. Y Gareth ha entrado bien al partido".
El mensaje a Bale: "No he hablado con él, sólo le he dado la enhorabuena".
¿Injustos con Bale?: "No te puedo decir si es injusto o no. Cada uno puede opinar lo que quiera. Nosotros necesitamos a nuestra afición, luego ya no podemos controlar lo que pasa".
El partido: "Estoy contento. No empezamos bien con el balón, estuvimos muy lentos. Luego ya, el final de la primera parte fue muy bueno y el inicio de la segunda también. Estamos contentos porque enfrente había muy buen equipo. Estamos contentos por los tres puntos".
Las palabras de Imanol: "Doy las gracias al entrenador de la Real, yo puedo decir lo mismo de su equipo, juega muy bien. Nosotros cada día estamos mejor. Y podemos y debemos hacerlo mejor. El martes tenemos un partido muy bueno y llegamos en un buen momento".
Hazard: "Es una evolución lógica del jugador, que cada día está mejor. El equipo también. Pero Hazard lleva cinco o seis partidos jugando muy bien y sé que lo va a hacer mucho mejor".
El estado anímico de Bale: "Han pitado a los mejores jugadores y Bale ha entrado bien en el partido. Lo que hay que hacer es seguir trabajando en el campo".
El PSG: "Lo que queremos es hacer un gran partido. Tenemos que descansar bien porque nos ha costado mucho".
El grupo con Bale: "Hay demasiado ruido con Bale, él quiere estar con nosotros y hacerlo bien. Por eso no queremos hablar tanto. Él está integrado en el grupo y quiere jugar como los demás".
Odegaard: "Lo veo bien, jugó muy bien contra nosotros".
Benzema: "No sé si es el mejor jugador de LaLiga, pero lo que hace lo hace muy bien. Cada día es más importante para el equipo y espero que siga en esta línea".
Benzema, de pecho, muestra el camino de la victoria al Real Madrid
El buen torero va para buen matador. Un gol de pecho, como un pase de pecho, lo constata. Del catálogo de Benzema queda poco por ver. Ahora sólo necesita conservarlo, y eso depende de su espíritu, tantas veces bajo sospecha en el pasado. Con violencia empujó el balón a la red de la Real Sociedad cuando el Madrid merodeaba en sus lagunas, caricaturizado por un fallo de su capitán. En adelante, nada fue igual, seguro el Madrid en el camino de la victoria, gracias al golpe de un corazón invertido.
Genio y figura es también Sergio Ramos, exuberante hasta en el error. Al Panenka blanco le gusta el riesgo, porque no hay nada que eleve más la autoestima que los propios desafíos, nada que tenga tanta erótica. Pero ni siquiera Panenka era infalible. Sergio Ramos, tampoco. A los dos minutos de iniciarse el partido, cometió un error grueso, al retrasar el balón al espacio equivocado. Willian José encontró el presente y lo desenvolvió sin angustias, como un aristócrata de la pelota, paciente y mortal.
Sergio Ramos pidió perdón. Es de las cosas que se deben perdonar. Zidane, en la banda, fue el primero en hacerlo. Pero también es de las cosas que se utilizan cuando Sergio Ramos lanza sus órdagos. Lo sabe y no le importa: vive entre tambores y se irá del Madrid entre tambores. Sean de fiesta o de guerra, resuenan. El capitán estaba en el once después de jugar todo lo que quiere con la selección, donde su dominio de la situación, por la falta de centrales españoles y la falta de autoridad en la Ciudad del Fútbol, sea en el campo o en el despacho, es feudal. Incluso para el derecho de pernada. En el Madrid apenas hay, asimismo, quien le amenace, pese a la llegada de Militao. Se siente inmune. No cejó en todo el encuentro de tirarse al monte, al área de Remiro, por muchos que fueran los desequilibrios, en busca del gol del desagravio. Lo consiguieron otros.
MERINO, DUEÑO DE LOS MEDIOS
El error del capitán generó estrés en un Madrid que llegaba en el momento de mayor seguridad de la temporada, y eso es peligroso frente a rivales como la Real, capaces de conservar el balón y de encontrar las heridas del rival. Zubieta, donde se cuece este equipo, tiene algo de aldea de Asterix. Está fuera del gran foco mediático, incluso el de Euskadi, dirigido al Athletic, pero cíclicamente produce espléndidos proyectos. El de Imanol es uno de ellos, al que ha sumado a Odegaard, cedido por el Madrid y, el sábado, en el césped del Bernabéu, después de que desaparecieran, afortunadamente, las cláusulas anticedidos que tanto dañaban a la competición.
Odegaard se mostró en el despliegue, pero menos que Merino, el dueño de los medios hasta que el Madrid consiguió equilibrar el choque con el tanto de Benzema. El noruego y antes Oyarzábal obligaron a lo mejor a Courtois, sin ninguna culpa en el tanto con el que perdió esa marca de más de 500 minutos imbatido, antes del empate madridista. Fue, quizás, el mejor partido del portero belga en el Bernabéu. La Real jamás se encerró, al contrario, se estiró en busca de Oyarzábal, siempre incisivo. Los hombres de Zidane no encontraban cómo adaptarse a un partido dinámico, pero sin dominio, donde podía encontrar la igualada del mismo modo que sufrir otro tanto. Hazard, empujado en la izquierda por un buen Mendy, llevó el peso ofensivo, a diferencia de Rodrygo y Carvajal en la derecha. No fue el partido de ninguno.
El balón parado y el pecho de Benzema lo resolvió, poco antes del descanso. Modric, algo mermado físicamente, puso la pelota en el lugar de la muerte. Lo demás lo hizo este redescubierto matador. Vuelta a empezar, pero ya sin sustos, sin errores. El croata volvió a poner su guante, del mismo modo que Benzema, para que Valverde lograra el segundo gol del Madrid al poco de la reanudación, antes de que la Real pudiera adaptarse al nuevo contexto. Siguió, en cambio, a lo suyo, lo mismo que Courtois, con excelentes respuestas ante Odegaard o Willian José. No acabó ahí la perfomance de Modric, consumada con el tercer tanto que cerraba el partido.
Valverde fue el mejor de los jóvenes que el Madrid ha fichado en su nueva estrategia. Odegaard no fue tan decisivo y Rodrygo estuvo inédito. El brasileño sólo se hizo notar cuando dejó el campo, pero no por lo que hizo, sino por lo quien llegaba en su lugar. Era Bale. Pitado tras la semana del «Gales, golf, Madrid», Zidane decidió darle minutos. El entrenador lo defiende porque el club no lo traspasa, en una situación que desgasta la reputación del Madrid. Un mal asunto. Bale estuvo en el inicio del tercer gol y, ahora, la incógnita es si Zidane quiere o no su cañón frente al PSG. Todo depende de su pragmatismo y de su inteligencia emocional. Ambas cualidades distinguen al francés, que tampoco descarta a Isco. No descarten, pues, a Bale.
Benzema, otra vez abrelatas y más Pichichi
Otra vez Benzema al rescate. En un partido que se le complicó al Madrid desde el arranque por el error de Ramos y el gol de William José apareció el pecho del 9 de los blancos para equilibrar el partido. Porque esta vez Karim amplió su abanico de remates con un golpe de hombro a un medio centro de Luka Modric al saque de un falta.
Con este tanto el francés se va hasta los 10 goles en LaLiga par encabezar la tabla de artilleros. A esos suma otros dos en la Liga de Campeones. El valor de los tantos ligueros del francés se dispara cuando se ve que de los 10, siete han supuesto el primer tanto de su equipo.
La dependencia de los goles del Benzema crece en este Madrid. Tanto por la cifra como por el momento en el que los hace. De los 35 goles de los blancos en lo que va de temporada 12 han llevado la firma de Karim. Eso supone el 34,28% de las dianas blancas. Él sólo suma los mismo tantos que los siguientes tres artilleros del equipo: cinco de Rodrygo, cuatro de Ramos y tres de Kroos.
Hazard se marcó un festín en el partido frente al Real Sociedad
- Hazard pisó el Bernabéu como titular en el partido frente al Real, el belga continúa siendo imprescindible para Zidane en los onces

Eden Hazard
El belga ya ha comenzado a coger el ritmo con el Real Madrid, al parecer. Llegó con dudas, no se terminó de adaptar a la filosofía que Zidane proyectaba, por obvia falta de tiempo. Con la fluidez de los entrenamientos, Hazard ha ido cogiendo las riendas del protagonismo dentro de la cúpula madridista, y eso ha hecho que el propio jugador se crezca. Fichó por el Real Madrid para ser clave, y de momento, la promesa se está cumpliendo sin problema.
Una primera mitad extraordinaria para el belga. Hazard recibió una multitud de faltas, en apenas 20 minutos. En el minuto 12 de partido la tuvo frente al portero en solitario, pero a este se le desvió el disparo. Se mostró muy participativo durante toda la primera parte, y eso es lo que realmente se valora a la hora de la verdad. El belga volvió a ser el líder de un Real Madrid hambriento, tras recibir un primer gol en el minuto 2.
En el 25 del encuentro, Hazard se mascó su jugada para finalizarla con un potente chut, que no llegaría muy lejos. Fue espléndido con el balón, que corrió con rapidez descomunal. Voló como una avioneta con tope de gasolina, se notó que es un jugador de talla mundial. El Bernabéu volvió a visualizar al Hazard que todos conocíamos, un lujazo.
En la segunda parte, Hazard continuó machacando a la defensa de la Real Sociedad, con sus portentosos ataques. Cuando el belga enganchaba el balón, lo embrujaba para que el adversario se viera imposibilitado. Una actuación que encantó en el Bernabéu. Eso sí, Hazard se marchó del partido con una gran cantidad de faltas recibidas.
Mendy se convirtió en la muralla defensiva del Real Madrid
- Una vez más Mendy jugó como titular, esta vez ante la Real Sociedad, dejando a Marcelo inactivo en el banquillo
Ferland Mendy
Ferland Mendy tenía la ilusión de debutar con el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, y es que al francés le hace especial ilusión jugar de titular ante su gente. Frente al Real Sociedad ha vuelto a clicar en su deseo, jugando por delante de Marcelo, que a pesar de ser intocable para Zidane, se está viendo superado por las actuaciones que Mendy ejecuta.
La primera parte pintó bien para Mendy, interceptando cada balón de peligro, sin dar permiso a su rival. Portu lo tuvo complicado, no encontró la forma de arrebatar al joven francés, que se mostró muy firme en su posición. En el minuto 16 de partido, Mendy se encontró con una oportunidad de oro para empatar el partido. Lanzó un disparo potente desde fuera del área, pero Remiro estuvo bien bajo palos, y no dejó que el galo marcase el que hubiera sido su primer diana con el Real Madrid.
Mendy siguió dando buenos momentos a Zidane, volvió a sacarle una sonrisa a su compatriota con buen despliegue de balón. Su potencia y velocidad fue suficiente para tachar la posibilidad del ataque de la Real por esa banda izquierda. El fichaje del joven francés fue acertado, y no hay más que verlo en el terreno de juego para saber de lo que está hecho.
La segunda mitad no cambió para Mendy, este salió al partido con las ideas muy transparentes. Con una función defensiva admirable, sin dar oportunidad de peligro a los atacantes de la Real. El francés le dejó claro a Zidane que su preparación es suficiente para debatirle el puesto a Marcelo, y que sabe actuar correctamente en duelos complicados.





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