Zidane, en su primera vez en Arabia: "No vinimos aquí a pasear; queremos ganar"

Una semifinal de la Supercopa es algo histórico, lo nunca visto, como el primer partido de la Liga, allá por 1928, o el primero de la Copa de Europa. Resulta difícil vaticinar la salud de esta competición, sujeta a los vaivenes de Rubiales (ahora a un partido en Tánger, ahora en formato Final Four en Arabia, en tres años veremos...), pero sin duda que el partido de este miércoles quedará en los almanaques. Por eso las dudas lógicas ante la disposición de los equipos ante esta criba inicial, donde poco hay que ganar, puesto que el título aún exigiría una durísima final ante el Barcelona o el Atlético.
La derrota sería más dulce en la semifinal que entonces, ya que al menos el perdedor se ahorraría unos días en Yeda y ganaría descanso en Madrid antes de retomar el calendario liguero. Los cuatro aspirantes dan la sensación de aterrizar en Arabia más pendientes de otras cosas que de este peculiar torneo.
Pero la categoría de los cuatro escudos garantiza competencia en el césped, de eso no hay duda. La rivalidad y la tensión acompañan a los dos enfrentamientos, vistos ya, por cierto, el mes pasado en la Liga, y resueltos ambos en la cuenta atrás: Messi decidió en el Wanda y Benzema empató en Mestalla.
Precisamente, la ausencia del francés deja muy coja a la delantera del Madrid. Todo el ataque de la temporada ha girado en torno al nueve de Zidane, obligado ahora a encontrar alternativas entre su cuestionada línea ofensiva. Nadie se unió con verdadero poderío a la labor anotadora hasta el momento. Un problema a resolver por el entrenador si quiere aliñar el viaje con un título siempre bienvenido. Sin Benzema, Bale y Hazard, el Madrid es mucho menos Madrid.
"JOVIC ES UNA OPCIÓN, TIENE MUCHO FUTURO"
A Yeda, ZZ se ha traído a suplentes muy suplentes, como Brahim y Mariano, y a piezas importantes que regresan de lesiones. Hablamos de James Rodríguez y Lucas Vázquez, con opciones de aparecer en el equipo. Si prefiere ser prudente, tendría que tirar de su pareja brasileña o de Jovic, el ariete invisible. Por detrás, quizá reaparezca Valverde tras descansar en Getafe el pasado sábado. «Tenemos una plantilla muy larga. Jovic es una opción», dijo Zidane. «El chico tiene mucho futuro», vaticina. Sobre el nuevo torneo, también se muestra entusiasta. «Es una ilusión tremenda, no venimos aquí a pasear. Queremos hacer un gran partido. Tenemos que sacar nuestra mejor versión», subrayó el marsellés de padres argelinos, de visita por primera vez en Arabia.
A Celades, el técnico del Valencia, le sucede lo mismo que a ZZ por culpa de la lesión de Rodrigo. La baja de su delantero estrella es muy preocupante. «Nos tendremos que adaptar», suspiró el entrenador que fue ayudante de Lopetegui en su breve paso por el Madrid. Tampoco protestó por el nuevo formato de la Supercopa. «Poco podemos hacer. Intentaremos llevar el título a nuestra afición», dijo cuando le recordaron las pocas entradas vendidas entre los hinchas de Mestalla.
El miedo de Jovic a los focos
El carácter huidizo del serbio dificulta su adaptación al Madrid. La baja de Benzema le da otra oportunidad en la semifinal de la Supercopa frente al Valencia
La existencia de Luka Jovic nunca fue sencilla. Criado en una familia de escasos recursos, su padre Milan invirtió lo poco que tenía en él, sabedor que en sus botas estaba una nueva vida para todos. Su ingenio llegó al punto de dormir incluso en el propio coche familiar para ahorrar en gasolina. «Cuando Luka era pequeño había veces que tenía que jugar dos partidos en fin de semana y viajar por partida doble no era rentable. Por eso le hacía una cama en la parte de atrás del coche, con almohada y mantas, y fumaba para que también le diera calor. Aparcábamos el coche cerca del estadio donde jugaba al día siguiente y listo», recuerda su padre.
Aquellos sacrificios y las miserias de la niñez hicieron de Luka Jovic un buen futbolista pero también una persona introvertida. Demasiado, quizás, como detallan a este periódico algunos de los empleados del Real Madrid que tratan con él en el día a día: «Si no cambia el chip, se le va a hacer un mundo este club», explican. Durante su presentación, el pasado verano, ya se le preguntó por su manera de ser y su respuesta dio pistas de lo que había fichado el Madrid. Un delantero con futuro, pero con pánico a los focos: «Sí, es verdad que soy reservado y tímido, pero no quiero hablar de eso».
Petición de Zidane, Jovic llegó para darle minutos de refresco a Benzema y ayudar a la cuenta goleadora del Real Madrid, mermada desde el adiós de Cristiano Ronaldo hace año y medio, pero por unas razones u otras su papel está siendo anecdótico. Apenas ha participado en 432 minutos repartidos en 15 partidos, la gran mayoría (11) de suplente, y solo cuatro de titular. Y no se puede decir que sea injusto. Cuando ha tenido la oportunidad de iniciar no la ha aprovechado, y desde el banquillo tampoco ha sido revulsivo. Y ahí están sus delgados números: ni una sola asistencia y un solo gol con la elástica blanca. La inesperada baja de Karim para esta Supercopa le da una oportunidad gigante para demostrar que el club blanco no se equivocaba con él y demostrarse que la camiseta del Real Madrid no le queda grande: «Es el futuro del Real Madrid. Hay que estar tranquilo con él. Está aprendiendo. Es un niño de solo 21 años que trabaja bien y es muy bueno. Seguro que va a meter muchos goles, pero a mí lo que me interesa es el jugador completo que puede llegar a ser. El chico quiere aprender, quiere jugar, pero hay que ir poco a poco. Lleva seis meses aquí. Tranquilidad y paciencia», dijo ayer Zidane.
Los blancos, como el Valencia, se entrenaron ayer en la ciudad deportiva del Al Ittihad, el club más longevo y de mayor popularidad de Arabia Saudí, en condiciones muy diferentes a las habituales por estas fechas de enero. 25 grados de temperatura y una humedad cercana al 50 por ciento, a lo que había que sumar un estado del césped irregular, pero nada de todo esto ni las numerosas e importantes bajas de ambos equipos serán excusas para Zidane ni Celades, que inician hoy el asalto al primer título de la temporada: «Anímicamente estamos contentos de poder jugar esta competición y vamos a meter toda nuestra energía. No hemos venido aquí para pasear», comentó el francés. «Hay cosas que no podemos controlar. Llevamos mucho tiempo de lesiones y siempre nos hemos intentando adaptar, como ahora haremos sin Rodrigo. Estamos centrados en el partido, pero solo en este porque no podemos pensar en la final», sentenció el técnico ché.
El dardo de Kroos al Bayern y a Guardiola: por qué fichó por el Real Madrid
El alemán repasa en su nuevo documental cómo fue su salida del conjunto bávaro en el verano de 2014 y da las razones que llevaron a irse.
Toni Kroos estrena un documental sobre su vida y su carrera deportiva. En la cinta se descubren varios detalles hasta ahora desconocidos sobre el futbolista alemán y diferentes testimonios permiten dar más profundidad a esos temas que han marcado la carrera de un futbolista con un palmarés envidiable en el que destacan cuatro Champions League y un Mundial.
El propio Kroos toma la palabra en muchas partes del documental y en una de ellas habla sobre la situación que vivió en el Bayern Múnich y lo que le llevó a salir en el verano de 2014 para poner rumbo al Real Madrid. "Solían decirme lo bueno que era y lo bien que lo hacía todo, pero nunca salía a jugar", dice Kroos sobre sus últimos años en el Bayern bajo los mandos de Pep Guardiola.
En su última temporada, Kroos llegó a participar hasta en 51 partidos y 3.931 minutos con el Bayern. Sin embargo, era un recambio habitual para Pep y decisiones como colocar a Lahm de mediocentro no beneficiaron para nada al desempeño del alemán. Con contrato hasta junio de 2015, Kroos se negó a renovar y el Bayern se vio obligado a venderle. "Los clubes deben tomar decisiones duras. Esa fue dura y tal vez errónea", recuerda Hoeness, presidente del Bayern por entonces, sobre aquello.

Toni Kroos, en un partido del Real Madrid
Kroos destacaría en el Mundial de Brasil que se disputó en aquel verano y firmó por el Real Madrid. "Un jugador que viene del Bayern y acaba de ganar el Mundial. No puede ser mejor. Ese verano fue divertido", cuenta el agente del alemán sobre aquel traspaso. En su primer año, Kroos sería ya un fijo en las filas blancas y jugaría 4.600 minutos desglosados en 55 partidos.
La Supercopa de España en Arabia: vino (malo) a 250 euros, pocos españoles y 40 millones para la Federación

«Pues aquí estamos», suspiraba este martes a mediodía un directivo del Real Madrid, mientras cruzaba la recepción del hotel Hilton de Yeda. Él, como todos los primerizos en Arabia Saudí, movía la cabeza con asombro cuando en los corrillos se cantaban anécdotas siempre sorprendentes para el recién llegado a esta severa monarquía islámica.
Las dos primeras salas de cine abiertas hace unos meses (y sus sesiones de madrugada en verano para evitar el calor), los discretamente deportados en el Dakar por meter alcohol en su equipaje... Algún periodista, por si acaso, dejó el lunes por la noche en el avión su bocadillo de lomo ibérico sin empezar. No vaya a ser. Las restricciones con el cerdo son serias, aunque nada que ver con los insensatos que se la juegan con la bebida. A las horas de estar en Yeda llega el susurro de que sólo en ciertos circuitos diplomáticos se puede conseguir vino de estraperlo, a 250 euros la botella mediocre. Y el Vodka (malo), a 400.
En el hotel del distrito financiero de Abu Dhabi donde se alojó el Real Madrid los últimos años en el Mundial de Clubes, la cerveza y el whisky se disimulaban en un vaso opaco. Este martes, la simple pregunta al camarero en el Hilton de Yeda ya parecía una afrenta. Sus «no, no» con la cabeza eran anuncio de tortícolis segura. Aquí, para evitar problemas, mejor fumar poderosos habanos y shishas.
Mirando al Mar Rojo, en el flamante paseo marítimo de Yeda, está el Hilton. En el hotel del Real Madrid, el martes transcurrió tranquilo, con menos tensión de seguridad que la prevista por la agitada situación política de la zona, pendiente del pulso entre Irán y Estados Unidos. En el lobby, los huéspedes se encuentran con una fuente coronada por un balón con escudos del club blanco, el mismo que se ve en algunos coches por las grandes avenidas de la ciudad vecina a La Meca. Un cartel con Benzema, ausente por lesión, vigila junto a los ascensores. Dicen en la expedición madridista que tendrán bastante apoyo en las gradas, que casi jugarán como anfitriones en el estadio Rey Abdullah, donde se espera un lleno de sus 62.000 asientos. La afición local compensará el escaso interés de los hinchas españoles por la Supercopa, con poco más de mil entradas vendidas por los clubes a sus socios y abonados. Ni la fecha -en plena cuesta de enero- ni el lugar -arisco por sus leyes poco amables con los turistas- han llenado los aviones rumbo a Yeda.
«Acoger eventos de impacto global forma parte de nuestro plan para convertirnos en un actor importante en la escena internacional deportiva», dice el príncipe Abdul Aziz bin Turki Al-Faisal, la máxima autoridad deportiva del reino saudí. La Supercopa de Italia (dos veces ya aquí), combates de boxeo, exhibiciones de tenis, torneos de golf o la actual edición del rally Dakar, que precisamente arrancó de Yeda el pasado fin de semana, son los ejemplos de la apuesta de Arabia por mejorar su imagen exterior a través del deporte, en un proyecto denominada Vision 2030. Buscan, al mismo tiempo, un turismo que se sume al flujo de millones de peregrinos musulmanes que acuden a La Meca cada año.
INCERTIDUMBRE
La Supercopa de España y el clásico del Camp Nou han sido las dos citas futbolísticas que más incertidumbre han arrastrado desde principio de temporada, cargadas de polémica y dudas, también de amenazas, errantes ambas por el calendario hasta encontrar acomodo definitivo. El torneo que tradicionalmente enfrentaba en verano al campeón de Liga con el campeón de Copa se reestrena en Arabia Saudí en formato de Final Four, con la primera semifinal de su historia cruzando a Valencia y Real Madrid (20.00 h., Movistar). Lo cierto es que los blancos, tras una campaña anterior nefasta, se han encontrado con la posibilidad de sumar un título inesperado, gracias a este insólito formato. Pero el trofeo queda lejos, en la final del domingo, y casi es secundario en este invento de la Federación Española donde prima, por encima del prestigio deportivo, el botín económico. Los cuatro clubes y, sobre todo, el organismo que preside Luis Rubiales se repartirán los más de 40 millones al año que el reino saudí va a pagar por acoger esta cita, firmada por ahora hasta 2022, pero con visos de prolongarse en el tiempo.
Atlético y Valencia intentarán en las semifinales de miércoles y jueves fastidiar al público local el regalo que envuelve la Supercopa, ese Madrid-Barça oficial (ya se jugó uno amistoso en Miami) que LaLiga no ha conseguido exportar por no contar con el visto bueno de la Federación, al considerar que un partido suelto, el que fuera, alteraba la igualdad de la competición. Para salvar este impedimento, la institución (semipública) de Rubiales se ha traído el torneo al completo a Yeda. Segundo viaje del producto en su mandato, tras la prueba de 2018 en Tánger. Entonces el Barcelona adujo problemas de calendario en agosto para forzar que se jugara a partido único, rompiendo el tradicional duelo a ida y vuelta que tantas anécdotas ha dejado.
Un paseo por Yeda, la ciudad de la Supercopa: "¡Por ahí no! Es sólo para mujeres"
La segunda ciudad más grande de Arabia Saudí mantiene entradas separadas por sexos en bancos, oficinas o restaurantes

«As-salamu alaykum». Quien se presenta es Saïd, un ingeniero técnico industrial nacido en Nador pero con residencia en Frankfurt. A punto de cumplir 73 años, emprende su cuarta peregrinación hacia La Meca. «Los vuelos hacia Yeda, que es la puerta hacia La Meca, y Medina, la otra gran ciudad santa del Islam, no aparecen porque tenemos que ir a una sala especial». Un empleado del aeropuerto indica entonces el camino hacia una furgoneta, que será la que traslade a los viajeros hacia una terminal adecuada. Con dos estancias para orar. Una para hombres, otra para mujeres. La religión codifica toda realidad a partir de este punto del viaje. La Meca y Medina, por cierto, son lugares en los que está prohibido el acceso a los no musulmanes. No está permitido acercarse a menos de 10 kilómetros.
Saïd, que abre la mochila para ofrecer dulces al periodista, señala uno de los televisores, donde se ve a los peregrinos dar las siete vueltas a la Kaaba, «la casa de Dios». Antes de despedirse, al ser cuestionado por el papel de la mujer en Arabia Saudí, afirma: «Las cosas están cambiando».
Se refiere a las reformas introducidas por Mohamed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudí. Una de las más importantes, que las mujeres puedan conducir en el reino. Hasta junio de 2017 era el único país del mundo que lo prohibía. Uno afila la vista en el trayecto desde la orilla del Mar Rojo hasta el corazón de Yeda. Pero, al menos en este primer día, el periodista no consigue ver a una sola mujer al volante.
Relajar el férreo sistema de tutela, por el que la mujer depende de los permisos del hombre para infinidad de actividades cotidianas, es otro de los retos del país.
Pasear por el centro histórico de Yeda, patrimonio de la Humanidad, sin embargo, también ayuda a negar cierta mitología. Los comerciantes venden muñecas sin problemas. Los taxistas reciben al cliente con música comercial. Y durante el salat, las cinco horas de rezo diarias, y pese a que buena parte de las tiendas cierran, no se adivina presencia alguna de la policía religiosa que controle la detención total de la actividad. En algunos locales del centro comercial Al Mahmal, un responsable se coloca en la entrada para ir filtrando quien entra y quien no hasta que concluye el rezo.
Bancos, oficinas y algunas cafeterías o restaurantes mantienen entradas diferenciadas para hombres y mujeres. Así sucede en Albaik, dedicado a la comida rápida. «¡Por ahí no pase! Es solo para mujeres, advierte un paseante». Así lo indica también un cartel. Una mampara separa a las mujeres, todas ellas amontonadas en una sola cola, de las filas de los hombres, que pueden pedir su comida en los cuatro mostradores restantes.
Los hoteles de Yeda tampoco ofrecen demasiada tregua. Por ejemplo, el Citadines Al Salamah establece horarios específicos a las mujeres para acceder a su pequeño gimnasio. Dos horas por la mañana, otras dos por la tarde. Los hombres disponen de la sala el resto del tiempo, 14 horas.
Apenas hay mujeres que atiendan en los comercios. Ni siquiera en las tiendas de ropa femenina, atendidas por hombres. No es habitual encontrar probadores para ellas. También puede ser problemático para una mujer probarse un brazalete o pulsera. El comerciante no puede tocar sus manos.
Courtois, el lateral goleador de niño convertido en muro del Real Madrid de Zidane
"Metía goles, bastantes", relataba Courtois entre brindis por un futuro de éxitos con el Real Madrid

Es cierto que el portero a primera vista impresiona, tan espigado, con trazas del jugador de voleibol que fue, como su padre. Uno de los invitados a aquel almuerzo le bromeó sobre sus posibilidades en el área rival, lo bien que le iría rematando los córners, por ejemplo. Él respondió que tenían razón; y que de crío, en sus inicios en el fútbol, subía mucho a rematar. Por entonces, eso sí, jugaba de lateral, una posición rara también por su estatura. «Metía goles, bastantes», relataba entre brindis por un futuro de éxitos vestido de blanco.
Esta conversación vino a la memoria de los presentes el pasado 15 de diciembre, cuando, sin esperarlo, vieron a Courtois subir con decisión al último saque de esquina del Valencia-Madrid, en Mestalla. Perdían los blancos 1-0, tras dominar la primera parte sin puntería. El meta belga no miró ni al banquillo, antes de tirar hacia la portería contraria. «Fue decisión suya», explicaría luego Zinedine Zidane, contento con el empate postrero. El gol de Benzema vino de un rechace provocado por el remate violento de Courtois, un rascacielos imparable para la defensa valencianista. Su presencia causó el desconcierto del rival, sin efectivos ni centímetros suficientes para frenar al inesperado delantero.
Espera Zidane que no necesite su equipo de soluciones tan extremas esta noche, a pesar incluso de las bajas de Benzema y Bale. Courtois bastante faena debería tener en su puesto, parando a la delantera de Celades y liderando su propia zaga, como lleva haciendo unas cuantas semanas. Su subida de nivel, con paradas importantes en cada jornada, y la mejora general del trabajo defensivo han permitido al Madrid mantener la cabeza de la tabla, empatados con el Barça.
De hecho, el belga aparece también al frente de la clasificación de los menos goleados, junto a Oblak, algo poco habitual en los últimos tiempos en los porteros blancos. Desde 2008 no gana el trofeo Zamora un jugador del Madrid (Casillas). Courtois lo quiere, pero antes otros. La Supercopa, sin ir más lejos.
Así es el estadio donde se disputará la Supercopa
- El King Abdullah Sports City se fundó el 1 de mayo de 2014, un estadio que acogió la pasada Supercopa de Italia entre Juventus y Milán

El King Abdullah Sports City de Yeda, en Arabia Saudí, será la sede de la Supercopa de España. El estadio, que fue inaugurado un 1 de mayo de 2014, consta con una capacidad para 62.000 espectadores y supuso una inversión de 533 millones de dólares. El estadio, que lo comparten tanto el Al-Ittihad como el Al-Ahli, acogió la Supercopa de Italia en 2018 entre Juventus y Milán, que acabó con la victoria de la “vecchia signora” por 1 gol a 0 con gol de Cristiano Ronaldo.
El feudo saudí, está ubicado a 30 quilómetros de la ciudad de Yeda, se encuentra más cerca del aeropuerto que de la propia ciudad dónde se encuentra el FC Barcelona. En estos días este estadio acogerá los partidos del torneo empezando por el Valencia - Real Madrid de este miércoles y con el FC Barcelona - Atlético de Madrid el próximo jueves.

Marcelo
El regreso de Marcelo mide el plan de Zidane para la segunda vuelta El Real Madrid comienza este miércoles su andadura en la Supercopa de España. Si las cosas salen bien para los de Zinedine Zidane, tendrán que jugar dos partidos siendo el primero de ellos contra el Valencia. Para las semifinales, el técnico francés no podrá contar con piezas importantes como Benzema, Bale o Hazard. Pero no todos son malas noticias en el equipo blanco, que podría ver en el King Abdullah Sports City el regreso de Marcelo.
El lateral brasileño volvió a una convocatoria para viajar con el resto de la plantilla a Yeda. Lo hizo tras cinco semanas apartado del equipo por culpa de una lesión muscular en el sóleo izquierdo. No juega desde el pasado 30 de noviembre contra el Alavés, partido que acabó tocado, y desde entonces se ha perdido hasta seis encuentros, entre ellos El Clásico.
No está siendo una temporada fácil para Marcelo. La campaña empezó para él con la presión añadida de resarcirse de su bajón del curso pasado, que provocó un sinfín de críticas y rumores sobre su salida del Madrid tras más de una década en sus filas. Zidane le brindó su confianza, aunque se cubrió las espaldas con el fichaje de Ferland Mendy, quien está cumpliendo en su papel como suplente de Marcelo.

Marcelo, entrenado para la Supercopa de España
Cinco meses de lesiones
Las lesiones han evitado que no se puedan ver más que pincelazos del mejor Marcelo esta temporada. Le falta continuidad y es que hasta ahora no ha podido jugar más de tres partidos seguidos. Mismo número que las lesiones que ha sufrido en estos primeros meses de competición. En total, ha participado en 10 partidos esta temporada -806 minutos-, menos que los que se ha perdido bien por las lesiones o por las rotaciones de Zidane: 15 encuentros en los que no ha estado.
Tras no llegar a tiempo a la cita contra el Getafe, el primer partido del año, Marcelo se suma para la aventura en Arabia Saudí y confía en formar parte del once titular que alinee Zidane esta noche ante el Valencia. De jugar, lo haría un día después de cumplir 13 años de su debut en el Real Madrid y con varios retos importantes a sus 31 años que agrandarían su leyenda con la camiseta blanca.
Los 500 partidos y los 23 títulos
El primero de ellos lo tiene a tiro. Marcelo lleva 496 partidos oficiales disputados con el Madrid, es decir, está a solo cuatro de alcanzar los 500. Una cifra que le permitiría entrar en un selecto club del que forman parte solo 12 jugadores en la historia de la entidad merengue. El otro, más difícil pero más importante, consiste en ganar tres títulos más con el Madrid. Los que también le faltan a Sergio Ramos para alcanzar los 23 que ganó Paco Gento como jugador y que le mantienen como el futbolista con más títulos en la historia de la extensa trayectoria del Rea Madrid.
Zidane sueña con recuperar a Marcelo, como ya hizo con Isco. El brasileño y el malagueño fueron los dos jugadores más castigados de la imagen que ofreció el equipo el curso pasado. Marcelo vuelve a Oriente Medio, donde el Madrid consiguió su último título: el Mundial de Clubes de 2018. Tras un año de sequía, el retorno del segundo capitán lo hace en el momento de la verdad. La disputa del primer título del 2020 da el pistoletazo de salida para volver a ver al mejor Marcelo. O eso es lo que desea en estos momentos todo el madridismo.
Achraf continúa haciendo méritos para volver al Real Madrid en verano
El lateral de origen marroquí ha recibido el premio a mejor futbolista joven africano en el 2019, galardón que ya recogió el pasado año.
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha celebrado su gala de premios anual, la cual ha tenido lugar en Murghada (Egipto). Uno de los destacados de la noche ha sido el lateral de origen marroquí Achraf Hakimi. El defensa fue elegido, por segundo año consecutivo, como el mejor jugador joven.
Además de Achraf Hakimi, el resto de este equipo de ensueño lo forman: Onana, Aurier, Matip, Koulibaly, Gueye, Mahrez, Ziyech, Salah, Aubameyang y Mané. Este último, precisamente, recibió a su vez el Balón de Oro de África, imponiéndose a su compañero en el Liverpool Mohamed Salah y al futbolista del Manchester City Riyad Mahrez.
Verano intenso
El próximo mes de junio se acaba la cesión del futbolista marroquí en el Borussia Dortmund. Será entonces cuando regrese al Real Madrid. Achraf nunca ha ocultado que su gran sueño es triunfar con la elástica blanca y se espera que el defensa forme parte de la primera plantilla madridista la temporada 2020/2021. Clubes no le faltarán si no puede seguir en el conjunto merengue y ya son varios los que han mostrado su interés.

Achraf, elegido como el mejor jugador joven de África en 2019
El fichaje de futuro que le falta al Real Madrid de Zidane
Reinier está a punto, pero el club blanco sigue buscando un jugador que haga de Casemiro la próxima década. Soumaré y Camavinga, los candidatos.

Camavinga, Casemiro y Soumaré
El Real Madrid no descansa en su reclutamiento de jóvenes promesas que puedan asegurar el futuro del club. El último parece que será Reinier Jesus, perla del Flamengo de 17 años y cuyo fichaje podría hacerse oficial el próximo 19 de enero cuando cumpla la mayoría de edad. Entretanto el club sigue trabajando en cerrar la contratación del brasileño va configurando un once para la próxima década en el que todavía falta una posición -o mejor dicho un perfil- por cubrir
Lunin, pese a que desde fichó por el Madrid no ha tenido suerte con las cesiones, estaría bajo palos. La defensa también cuenta con jugadores de sobra, desde Militao y Mendy fichados este verano, hasta canteranos como Achraf y Reguilón que se curten cedidos fuera del club.
Un puñado de jugadores al que se añaden otros como Ceballos, Óscar Rodríguez o Vallejo. Pero al repasar la lista falta un perfil de futbolista claro, un Casemiro. El Madrid no tiene todavía un mediocentro defensivo que pueda coger el testigo del brasileño en un futuro. Es más, la plantilla del primer equipo no cuenta esta temporada con un recambio natural para él.
El club se ha puesto manos a la obra para dar con un jugador de sus características y joven. Es importante que sea compatible con Fede Valverde, al que el Madrid ve como uno de los futuros pilares del equipo, al mismo tiempo que ya se ha convertido en un jugador crucial en los planes actuales de Zidane.

Boubakary Soumaré, con el Lille
Soumaré, el nuevo Casemiro
Boubekery Soumaré es el más parecido a Casemiro de los jugadores que ha espiado el Madrid. Internacional sub21 con la selección de Francia, a sus 20 años se ha convertido en un fijo dentro de la plantilla del Lille. Esta temporada ha jugado 17 partidos en la Ligue 1 y seis en Champions y tiene detrás suyas a varios clubes importantes de Europa tras sus pasos. El Valencia ya intentó su fichaje el pasado verano. Daría la solidez en el centro del campo que busca el Madrid.

Camavinga, calentando con el Rennes
Camavinga, el mediocentro total
El otro jugador al que sigue Zidane también la liga francesa es Eduardo Camavinga. La joya del Rennes, de solo 17 años, no es del todo un jugador como Casemiro. Sí tiene mucho parecido al brasileño en la marca y a la hora de recuperar balones, pero su salida del balón y su despliegue físico recuerdan a Valverde, un "futbolista moderno", como calificó Zidane al uruguayo tiempo atrás. Ambos conformarían una dupla de centrocampistas para dominar el campo en ataque y en defensa
La dura vida de Casemiro y cómo triunfa en el Real Madrid (sin padre ni padrino)
Casemiro se hace imprescindible por alcanzar un altísimo nivel profesional y personal. Valora, hoy más que antes, lo que tiene porque para llegar hasta aquí ha tenido que pasar hambre

Si alguien pretende rendirse porque la vida le maltrata y no encuentra motivaciones para pelear por sus sueños, puede fijarse en Casemiro. El brasileño es uno de esos ejemplos de superación. Lo que tiene se lo ha ganado. Incluso ahora, cuando es uno de los referentes del Real Madrid y un futbolista imprescindible para Zinédine Zidane. El jugador más utilizado por el entrenador francés. No le regala nada. Es muy simple. Casemiro se hace imprescindible por alcanzar un altísimo nivel profesional y personal. Valora, hoy más que antes, lo que tiene porque para llegar hasta aquí ha tenido que pasar hambre.
Uno se hace duro todas las veces que se levanta y sigue adelante. Suena a tópico, pero en el caso de Casemiro los golpes que ha sufrido son considerables. Desde que, con tres años, abandonó su padre la familia de tres hermanos (Lucas y Blanca). La madre coraje (Magda), en este tipo de situaciones límite, sacó fuerzas desde lo más dentro que puede tener una persona que necesita sacar adelante a los hijos. Este es el aprendizaje que tuvo Casemiro (el mayor de los tres hermanos) en una pequeña casa de un barrio humilde y pobre de Sao José Dos Campos (a 94 kilómetros de Sao Paulo). Le tocaba cuidar a sus hermanos y calentarles la comida que dejaba hecha la madre para irse a trabajar. Imposible que no te marque. Difícil de olvidar.
Conviene conocer cómo lo pasó de pequeño para comprender que, a sus 27 años, es un tipo muy maduro, responsable y sacrificado. Cualidades que se destacan de su perfil futbolístico. Casemiro en el Real Madrid es el que protege el centro del campo. Se multiplica, auxilia en los marcajes y da equilibrio. Polivalente y sacrificado. Lo que necesita Zidane para hacer sólido el juego de un equipo obligado a llevar la iniciativa en los partidos. La responsabilidad es más grande cuando en la plantilla no hay un sustituto que le dé un respiro. La aparición del uruguayo Fede Valverde, otro centrocampista con músculo, es una bendición para ‘Case’ (como le llaman los compañeros).
La prueba en el Castilla
A los diez años cumplió un sueño. Entró en las categorías inferiores del Sao Paulo y allí descubrió lo que es el ‘lujo’. “En el centro de entrenamiento tenía un sitio fijo en el que dormir. Tenía mi cuarto, aire acondicionado, televisión, equipo de música y comida todas las horas del día. Era un privilegio para mí, acostumbrado a tener que cambiar de casa cada noche. No cabíamos todos en la nuestra e íbamos a veces a casa de la tía y de la abuela. Ahí teníamos que entrar todos en la misma habitación y con el mismo baño”, contó Casemiro en una televisión de su país.
Su primer gran éxito deportivo y el que le llevó al Real Madrid fue la consecución del Campeonato Sub 20 en Perú con la Selección brasileña. En ese equipo, en 2011, estaba Neymar. Siguen conservando una gran amistad. Tras el partido del 26 de noviembre en el Bernabéu, el jugador del PSG se quedó en Madrid para cenar con Casemiro. Ganó ese torneo Sub 20 y se puso en el escaparate. Cometió un error o un pecado de juventud. Descuidó su forma física. Aún así, el Real Madrid fue adelante con su apuesta en 2013. Pidió la cesión al Sao Paulo para que jugara media temporada en el Castilla. Casemiro reaccionó y demostró en el filial blanco su mejor versión. Jugó 15 partidos de titular y José Mourinho le hizo debutar en el primer equipo en un partido contra el Betis en el Bernabéu.
Algo especial tenía “un brasileño con estilo europeo” (como le definen en el club blanco). Llegó con 21 años a Madrid e impresionó por su inmediata adaptación, personalidad, potencial físico, lectura del juego y actitud. El Madrid pagó casi 6 millones de euros al Sao Paulo. Para pulirlo salió cedido al Oporto una temporada y en 2015 se convirtió en el primer fichaje de Rafa Benítez. Hubo críticas. El club tuvo que ejercer una opción de recompra de 7,5 millones de euros. Pero para Benítez era indispensable reforzar el centro del campo. Xabi Alonso dejó un agujero con su marcha al Bayern de Múnich. Asier Illarramendi no se hizo con el puesto y el alemán Khedira bajó su rendimiento por las lesiones. Regresó Casemiro (con el papel de obrero) a un equipo en el que el colombiano James Rodríguez generaba la ilusión y ponía la nota de fantasía.
Cinco años después se le considera como uno de los mejores mediocentros del mundo. Casemiro no ha parado de trabajar y sacrificarse para tener un hueco en el Real Madrid. Está triunfando. No solo lo ensalza su entrenador. Sus compañeros alucinan. “No le conocía. Es un líder. Ha cambiado la imagen del futbolista brasileño perezoso. Siempre te dice: ‘vamos al gimnasio, a recuperar con hielo, a entrenar’”, cuenta su compatriota Rodrygo en el medio brasileño Esporte Interativo. Es su obsesión por el enrenamiento. Casemiro se tuvo que separar de su familia en Brasil, llegó a España para estar a prueba en el Castilla, pasó por Portugal para despuntar en el Oporto, regresó a Madrid sin foco y ya supera los 200 partidos con la camiseta madridista.
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