El Dakar perfecto de Carlos I de Arabia
Algún día, Quiddiyah será una megaciudad que asombrará al mundo, pero hoy es sólo tierra. Tierra conquistada por Carlos Sainz, Carlos I de Arabia, señor del Dakar. Allí, al pie de un cañón imperial, como tantos otros por los que han surcado a lomos del indestructible Mini en estas dos semanas de pura historia del deporte, Sainz remataba, junto a Lucas Cruz, la victoria en un Dakar imposible. Desconocido, misterioso, con piedras que mordían ruedas y dunas que tragaban coches.
Un Dakar que, además, se ha disputado a un ritmo casi suicida, en el que levantar el pie era sinónimo de derrota. Y ahí, a sus 57 años, Carlos Sainz ha vuelto a demostrar que el cronómetro no cuenta años, sino segundos. Y los segundos son los verdaderos enemigos del madrileño. "A Carlos le jubilará el cronómetro, no el calendario", le gusta decir a Lucas Cruz. Si es así, hay Sainz para rato.
De ahí que a Nasser Al-Attiyah, el 'príncipe' de la vecina Catar, no le quedase otra opción que arrodillarse ante el nuevo Rey del Dakar. Terminó el rally, se bajó de su Toyota y esperó a que llegara el ganador para aplaudirle en señal de reconocimiento y admiración. Sainz le había ganado a pura velocidad. Al-Attiyah había exprimido a su Hilux hasta más allá del límite desde que pulsó por primera vez el botón de arranque en la jornada inicial. Sabía que para derrotar al Matador había que superarle en valentía.

Sainz y Cruz también sabían que el dueño -hasta hasta anoche- del trofeo del touareg, no se amilana, pero en ese afán comete errores. A mitad de la carrera, primero en confidencia con MARCA y luego ante más micrófonos, anticipaban lo que sucedería: "Algo va a pasar, y ya veremos a quién". Veían que Al-Attiyah se la jugaba en cada etapa, sabedor de que sólo arriesgando al límite podía compensar el poderío del buggy.
Pero eso obligaba a Sainz y a Peterhansel a no bajar el ritmo nunca. Los tres mejores pilotos de la historia de la prueba han dirimido un duelo increíble durante doce días, en apariencia menos dramático porque ninguno cometía errores. Y sólo un detalle -cuando Peterhansel y Al-Attiyah se perdieron abriendo pista en la primera parte de la maratón, unido a la neutralización de aquella etapa- acabó decantando la balanza a favor del español. De ahí que, después de la reverencia de Al-Attiyah, también Peterhansel rindiese pleitesía a su compañero. Ambos mantearon al Matador a los pies del Mini 305 y disfrutaron, también, de su triunfo. Porque duele menos cuando te gana el más grande.
Voy a tener que pedirle que se jubile para poder jugar a esto yo sólo. Necesitamos una nueva generación"

EL DAKAR PERFECTO
Sainz y Cruz han protagonizado el Dakar perfecto. Y ayer, con el confeti todavía pegado al mono, ya no había que disimularlo: "Ha sido un Dakar difícil, donde hemos tenido que ir a fondo desde el primer día hasta el último. Sólo nosotros tres sabemos lo que hemos tenido que correr en este Dakar. Ha sido estresante y exigente, ha habido mucho riesgo, pero parecía que los tres de arriba nunca íbamos a cometer fallos".
Esa tensión se percibía en el semblante de Sainz durante la carrera, serio y firme, aunque con confianza, como quien se calla un secreto con la boca pero lo pregona con los ojos. Ayer, una vez ganado el derecho a llevarse el touareg a Madrid, su cara decía otra cosa: la satisfacción absoluta de quien sabe que ha logrado una victoria de ley, de las que dejan un regusto muy largo.
Un triunfo que bien sería digno de cerrar una obra maestra como la que ha sido su carrera deportiva, a la que ya únicamente le falta un reconocimiento que no se gana sólo en los circuitos, sino en la votación de un jurado. O, bien al contrario, un acicate para seguir agrandando su lista de conquistas (en este Dakar se ha colocado como el tercero con más victorias de etapa, ha igualado a Al-Attiyah y Peterhansel al lograr tres triunfos con tres marcas diferentes y supera a Nani Roma con tres trofeos, a dos de Marc Coma, entre los españoles).
"Ahora quiero descansar, volver a casa y tomarme un tiempo, aunque me conozco y sé que lo digo ahora, pero en tres o cuatro días ya le empiezo a dar vueltas a la cabeza", dijo en la meta sobre su futuro. Minutos antes, Al-Attiyah repetía la misma broma que hizo tras perder el Dakar 2018, también contra Sainz: "Voy a tener que pedirle que se jubile para poder jugar a esto yo sólo. Necesitamos una nueva generación". Si es por nosotros, que siga con la broma... en 2021.
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El mejor Dakar de la historia de SsangYong
l Dakar 2020 ya es historia... y SsangYong Motorsport ha hecho historia. Óscar Fuertes y Diego Vallejo han completado este viernes sin contratiempos la duodécima etapa, rubricando así la 24ª posición provisional absoluta en la general del nuevo Korando DKR, que ha debutado en competición a lo grande, directamente en la carrera más dura del mundo. El piloto madrileño y su copiloto gallego han labrado este resultado a base de tesón, regularidad y estrategia. Desde el segundo día de la prueba ya se colocaron en el top 30, listos para dar el salto al top 25 y cerrar el mejor Dakar de SsangYong Motorsport.
Aunque teníamos el top 25 bien amarrado, estábamos en tensión... Una tensión ilógica, porque el Korando DKR ha funcionado como un reloj"
La última etapa, que ha llevado a los supervivientes desde Haradh hasta Qiddiya, muy cerca de la capital saudí, Riad, tenía 447 kilómetros de recorrido, de los cuales 374 debían corresponder a la especial cronometrada. Sin embargo, la organización decidió recortarla hasta 167 kilómetros. Habida cuenta de que la media diaria de las especiales cronometradas superaba los 400 kilómetros, este último obstáculo se antojaba un mero trámite. Nada más lejos de la realidad.

"Aunque teníamos el top 25 bien amarrado, los que han corrido alguna vez saben que, en situaciones así, siempre escuchas toda clase de ruiditos y vibraciones. En realidad, era una tensión ilógica; desde el 5 de enero, el Korando DKR ha funcionado como un reloj, también hoy", confiesa Óscar Fuertes con la satisfacción de haber visto el objetivo cumplido. El piloto español ha entrado en la 28ª posición, después de 1 hora, 34 minutos y 20 segundos de carrera, a menos de 17 minutos del vencedor, Nasser Al-Attiyah. Ha sido el mejor resultado parcial de SsangYong Motorsport en todo el Dakar, señal de que Fuertes y Vallejo han mantenido el ritmo hasta el final.
El resultado de SsangYong tiene todavía más valor porque la inscripción de este Dakar era de un nivel altísimo, tanto en cuanto a máquinas como a pilotos, y el Korando DKR se ha codeado con los mejores, muchos de los cuales no han podido batir la estela de Fuertes y Vallejo. Además, los del Korando DKR han sido el tercer mejor equipo español clasificado, sólo por detrás de Carlos Sainz y Fernando Alonso.
Este tercer Dakar de SsangYong Motorsport, junto al ex campeón de España de rallys y el experimentado Diego Vallejo (uno de los copilotos españoles con más rallys disputados en su palmarés), ha sido un prodigio de regularidad y velocidad. Además de mantenerse dentro de los 30 primeros casi desde el principio, superando de entrada el mejor resultado de SsangYong en los dos años anteriores (32º en 2018), Fuertes y Vallejo han recortado considerablemente la distancia que les ha sacado el vencedor, el inconmensurable Carlos Sainz. Si en 2018 cedieron 53 horas al primero, y 29 horas en 2019, este año el Korando DKR ha entrado a 10 horas y media de Sainz, recortando en 18 horas y media la brecha con el líder.

En estos tres Dakares terminados de SsangYong Motorsport, Fuertes y Vallejo acumulan ya 36 etapas consecutivas acabadas, toda una muestra de la impecable fiabilidad del Dragón. "Estamos muy agradecidos a la marca y a los sponsors que nos han acompañado desde el principio de esta gran aventura", afirma Fuertes, consciente de que este resultado es producto de un gran trabajo de equipo.
La resistencia mostrada por el SsangYong es todavía más reseñable por el hecho de que este Dakar ha sido muy rápido, en general, exigiendo el máximo esfuerzo a las mecánicas y toda la concentración posible a los pilotos y copilotos. Para muestra, un botón: el vehículo de la marca coreana ha invertido 53 horas, 59 minutos y 52 segundos para completar casi 5.000 kilómetros cronometrados, cuando en la edición anterior, en Perú, necesitó más de 63 horas para 3.000 kilómetros. Es decir, el Korando DKR ha tenido que correr mucho, y ha soportado el esfuerzo sin dar ni un solo problema. La única incidencia mecánica fue el fallo del sistema de autoinflado de los neumáticos en una de las etapas, un apuro menor en un accesorio externo.
Dicho problema con el sistema de autoinflado hizo pensar a Fuertes y Vallejo que habían pinchado un neumático ese día, cuando en realidad no era así. El comportamiento de los neumáticos utilizados por SsangYong Motorsport en este Dakar ha sido otra de las claves del resultado, puesto que salvar doce etapas en Arabia Saudí sin pinchar ha sido una auténtica prueba de valor tecnológico. Porque, aunque parezca increíble, los neumáticos que montaba el Korando DKR eran de estricta serie, cuando la mayoría de rivales calzaba cubiertas de competición. Así ha afrontado SsangYong Motorsport este Dakar, como un banco de pruebas tecnológico, junto a colaboradores técnicos de prestigio como Yokohama (neumáticos), o Hella (equipamiento de iluminación).

No obstante, el Dakar también es un reto físico, además de técnico. Y, en este sentido, la actuación de SsangYong Motorsport ha sido todavía más épica, si cabe. No hay que olvidar que, desde el pasado mes de agosto, Óscar Fuertes vio alterada considerablemente su rutina prevista de preparación para el Dakar. Primero, un incidente doméstico le provocó graves quemaduras en las piernas. Luego, haciendo unos tests de navegación en Marruecos, se rompió el menisco y el ligamento cruzado de la pierna izquierda, de resultas de una caída fortuita que puso en duda su participación. Quince días antes del Dakar se operó de la rodilla, pero su fuerza de voluntad y el trabajo constante con el fisioterapeuta de SsangYong le permitieron sobreponerse al dolor, sin que la lesión afectara a su desempeño en las pistas.

El Dakar 2020 ya es historia... y SsangYong Motorsport ha hecho historia. Óscar Fuertes y Diego Vallejo han completado este viernes sin contratiempos la duodécima etapa, rubricando así la 24ª posición provisional absoluta en la general del nuevo Korando DKR, que ha debutado en competición a lo grande, directamente en la carrera más dura del mundo. El piloto madrileño y su copiloto gallego han labrado este resultado a base de tesón, regularidad y estrategia. Desde el segundo día de la prueba ya se colocaron en el top 30, listos para dar el salto al top 25 y cerrar el mejor Dakar de SsangYong Motorsport.
Fernando Alonso, mejor novato en su primera participación en el rally Dakar

La genial felicitación de Fernando Alonso a Carlos Sainz por ganar el Dakar: "Lucas, si no llega a ser por ti..."
fue uno de los primeros que se acercó a Carlos Sainz para darle la enhorabuena por su tercera victoria en el rally Dakar. El asturiano, que cierra esta edición como el mejor 'rookie', tiró de sentido del humor, y acompañado de los otros españoles felicitaron al 'Matador', que le devolvió la enhorabuena con un "Enhorabuena a ti, chaval. Muy bien".
A Sainz no le salen las palabras y sólo se ríe, satisfecho por el hito logrado pero sobre todo muy feliz. Nani Roma es uno de los más elocuentes a la hora de describirle: "¿Has visto? Puto fenómeno".
También Álex Haro, copiloto de Giniel de Villiers, destaca lo que suponen Sainz y su copiloto Lucas Cruz: "Menudo par de fenónemos".
Es en el momento de la felicitación al navegante del coche campeón cuando sale el sentido del humor de un Alonso que ejerció de reportero: "Lucas, enhorabuena, ¿eh? Si no llega a ser por ti...". La reacción de todos fue estallar en risas.
Carlos Sainz conquista su tercer rally Dakar a los 57 años de edad
ha hecho historia, de nuevo, para el deporte español. El madrileño y su copiloto Lucas Cruz han ganado el rally Dakar 2020, tercero para el 'Matador' que a sus 57 años (campeón de mayor edad, ya lo había conseguido en 2018) sigue demostrando una competitividad sin igual.
No ha necesitado apretar en la última etapa, que afrontaba con 10 minutos de ventaja sobre Peterhansel y Al-Attiyah, y que además fue acortada para dejarla en sólo 167 kilómetros. El catarí acabó 2º en la general, tras ganar la etapa (única que ha logrado este año) y el francés, compañero de Sainz, tercero, tras no poder con el de Toyota. De hecho, acabó fuera del podio del día.
Sainz añade así un nuevo éxito a su amplia trayectoria deportiva, que comenzó irónicamente en algo que no tiene nada que ver con el motor: fue campeón de España de squash en 1979. El veneno del motor le entró muy pronto y al año siguiente se enroló en el rally Shalymar para debutar al volante de un legendario Renault 5 Turbo. El resto, es historia:
El 'Matador' ha despejado las dudas acerca de su rendimiento a los casi 60 años. Pese a que ahora comparte foco mediático con su hijo, el piloto de McLaren en Fórmula 1, Sainz padre mantiene un 'status' propio que le ha convertido en toda una leyenda del deporte español.
Queda por ver si este ha sido el último Dakar de su carrera, o seguirá. Él siempre ha dicho que mientras se sienta competitivo, no se bajará del coche. Mini (tercera marca con la que gana el Dakar) sigue confiando en él y en sus cualidades para desarrollar el coche, por lo que será él quien elija continuar o jubilarse definitivamente.
Alonso, aprobado en su primer Dakar
Para Fernando Alonso ha sido su primer Dakar, y lo ha completado con nota. Pese a dos grandes incidentes (el golpe con la roca de la etapa 2 y el espectacular accidente de la antepenúltima), el bicampeón del mundo de Fórmula 1 ha completado el raid entre los 15 mejores y muy buenas sensaciones.
Como mejor resultado, el segundo puesto de la octava jornada, en la que acabó 2º, dos días antes del brutal accidente que le privó del 'top 10' final. Para ser un corredor que no se había subido a un coche de este tipo en su vida, ha sido un debut más que prometedor, para el que ha contado con Marc Coma como copiloto. El pentacampeón del Dakar en motos ha debutado en las cuatro ruedas como un magnífico navegante, pese a las dudas iniciales.
Ahora Alonso volverá a su terreno natural, los circuitos, para centrarse en la preparación de las 500 millas de Indianápolis, su segundo gran reto para este 2020.
Adiós al imperio KTM
En motos, la victoria final de Ricky Brabec se ha confirmado por lo que el estadounidense gana su primer Dakar y le da a Honda la primera victoria en el raid desde 1989, además de acabar con 18 años ininterrumpidos de reinado de KTM.
El valenciano Joan Barreda, al final, se ha tenido que conformar con el séptimo puesto final, mientras que el ilerdense Jaume Betriu ha acabado como mejor 'rookie' de ester Dakar, al finalizar 14º.








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