Un Real Madrid irreconocible en Estambul
Segunda derrota consecutiva de los blancos en Euroliga, ante un Efes que le superó en todas las facetas del juego. Simon y Dunston, los mejores

No se reconoció al Madrid en Estambul, barrido por la exigencia del subcampeón de Europa, arruinado por su poco ímpetu y su fallos continuos. Por un porcentaje de lanzamiento cerca de canasta impropio: erró 23 de los 30 tiros de dos. Sólo sostenido por el triple, los arreones y por el amor propio en defensa. Y con jugadores claramente señalados.
Aunque todo comenzó con un espejismo... Prometía un festival, una tarde en el Sinan Erdem de fuegos artificiales, y encontró el Real Madrid una realidad áspera. Pasó de tres triples de carrerilla, dos de ellos de ese Randolph de tan buenos amaneceres -aunque tantas veces de más a menos-, a una sequía insospechada. La reacción local maniató a los de Laso, incapaces de anotar en juego en el resto del primer cuarto. Un mal síntoma.
Coleccionaban pérdidas de forma desesperante, de error en error, sin nadie capaz de sacar del atolladero al equipo. Fue un rato de pesadilla en el que, por fortuna, el Efes tampoco apretó el acelerador en ataque. Asestó un 18-2 de parcial, aunque, mientras tanto, el encuentro había devenido en un hueso duro, sin apenas acciones lúcidas, un fango en el que resultaba una agonía avanzar. El Madrid, arruinado por las pérdidas (13 en la primera mitad), sobrevivía gracias al triple. Justo lo que echaba de menos el equipo revelación de la pasada Euroliga (dos de 15), que se dejaba el aliento en defensa hasta tal punto que, una canasta de Deck, de costa a costa, imparable, siguiendo la estela que había marcado justo antes su entrenador en la pizarra, llevo a su equipo con ventaja al descanso con un raquítico 29-31.
Micic y Larkin, pareja mortal, habían tenido la pólvora mojada. No iba a ser su noche, pero aparecieron otros dos actores tantas veces secundarios para Ataman: Simon y Dunston. Y el Efes tensó la cuerda: el Madrid perdió definitivamente el paso a falta de cinco minutos, con un parcial de 11-0 ante el que ya no hubo reacción. Sólo Mickey en la pintura -otra vez Tavares flojísimo y despistado, para desesperación de su técnico- y Rudy, Deck y Llull mostraron algo de pujanza en una tarde para olvidar en Estambul.
El Anadolu Efes vapulea a un fantasmal Real Madrid
Segunda salida consecutiva y segundo tropiezo del Madrid, desastroso en su visita al Anadolu Efes. Los blancos no hicieron casi nada bien en Estambul y lo pagaron con una dura derrota que incluso puede pesar en el futuro en caso de tener que resolver empates con el average.
El Madrid empezó con un engañoso 0-9 gracias a tres triples, dos de ellos de Randolph, cortocircuitado luego tras una antideportiva justita. Su capacidad de desconectarse a la mínima adversidad es asombrosa. Su segunda canasta fue la última de los blancos en juego en 10 minutos. El Efes le endosó un parcial de 22-4 aprovechando los regalos de su rival, que anotó la primera canasta de dos puntos en el minuto 15 y se convirtió en una ONG de regalar balones: 13 pérdidas al descanso.
Y pese a todo, el Madrid se fue por delante a los vestuarios gracias a una penetración sobre la bocina del incisivo Deck. Los blancos compensaron con defensa todos sus defectos. Bien secados Larkin y Micic, motores del Efes, y buen esfuerzo de la segunda unidad, liderada por un Mickey que mejoró por mucho a Tavares, cuyas prestaciones están bajo mínimos. Alarmante.
El Efes tampoco estaba para tirar cohetes. Su 2/15 en triples era su penitencia, pero mejoró en la reanudación. Primero, un 8-0 de inicio. Luego, un 7-0 en 44 segundos. Los triples del Madrid dieron la réplica al festival de Simon, autor de ocho puntos en el tercer cuarto y otros siete en el último. Él fue el verdugo junto a Dunston, que campó a sus anchas en la zona. El remate fue un parcial de 13-0. Aguantó el Madrid como pudo hasta el 61-55, pero llegó otro apagón. Cinco minutos sin anotar y marcador sonrojante (74-55). La próxima semana, a Múnich. Otra salid

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