Las instrucciones de Zidane a Rodrygo en su estreno en el once
Zidane apostó por el jovencísimo brasileño y este respondió. El galo le pidió trabajo defensivo y que disfrutase en ataque
La imagen de Marcelo, rodillas al suelo y brazos al cielo, nada más pitar Daniele Orsato el final en el Ali Sami Yen, era la foto de un equipo que se acaba de quitar toneladas de presión de encima. El aplauso colectivo de todos los jugadores hacia los 600 hinchas que vinieron desde Madrid, el gesto que corroboraba que no era un partido más. La final anticipada de Estambul había salido cara: «Teníamos que ganar sí o sí. Conseguimos una victoria importante. Contento por el equipo y por la afición. Hoy era un partido difícil, teníamos que sacrificarnos y teníamos que doblar la intensidad. Y eso hicimos. El compromiso que requiere este escudo siempre está ahí y lo hemos demostrado», explicaba Marcelo a pie de campo, aún con el dulce sabor de tres puntos claves en Europa.
Zidane apostó por el jovencísimo brasileño y este respondió. El galo le pidió trabajo defensivo y que disfrutase en ataque
La imagen de Marcelo, rodillas al suelo y brazos al cielo, nada más pitar Daniele Orsato el final en el Ali Sami Yen, era la foto de un equipo que se acaba de quitar toneladas de presión de encima. El aplauso colectivo de todos los jugadores hacia los 600 hinchas que vinieron desde Madrid, el gesto que corroboraba que no era un partido más. La final anticipada de Estambul había salido cara: «Teníamos que ganar sí o sí. Conseguimos una victoria importante. Contento por el equipo y por la afición. Hoy era un partido difícil, teníamos que sacrificarnos y teníamos que doblar la intensidad. Y eso hicimos. El compromiso que requiere este escudo siempre está ahí y lo hemos demostrado», explicaba Marcelo a pie de campo, aún con el dulce sabor de tres puntos claves en Europa.
Buen partido del Real Madrid, con Courtois ejerciendo de héroe y Kroos haciendo su mejor partido en meses. El gol del alemán fue poco premio para un bombardeo de los Zidane. Catorce disparos a puerta -el gol, un palo de Hazard y doce intervenciones de Muslera- para un suficiente pero escaso 0-1: «Hemos creado muchas oportunidades, pero solo hemos podido meter una. No tuvimos la suerte necesaria para anotar esos dos o tres goles que nos hemos merecido», explicaba el brasileño. Zidane también se lamentaba de esa falta de puntería: «Me hubiera gustado hacer el segundo porque eso hubiera hecho que bajase la intensidad del Galatasaray y estuviéramos más tranquilos, pero como no ha sido así me quedo con el compromiso de todos desde el minuto uno al noventa»
La gran sorpresa en el once de Zidane fue la inclusión de Rodrygo, que se estrenaba en Champions en un partido de blanco o negro, y en un ambiente infernal. Ninguno de los dos motivos intimidaron al brasileño, sobresaliente en su primera toma de contacto en la Liga de Campeones: «Claro que me sorprendió ser titular, no me lo esperaba. Estaba muy nervioso, pero disfruté. Me he sentido muy feliz y contento. Estoy muy agradecido por la oportunidad. He realizado un sueño», confesó Rodrygo, a la vez que desvelaba la charla previa con Zidane: «Me pidió que cumpliera defensivamente. Normal al ser un partido complicado como visitante, en este estadio que tanto ruido hacen. Todos los jugadores teníamos obligaciones defensivas, pero también me pidió que con el balón jugara y disfrutara».
Prudencia con Rodrygo
El francés, contento por el estreno continental de Rodrygo, felicitó al brasileño pero quiso mandar un mensaje de prudencia: «Entrena bien, es un jugador que va a ser importante en la temporada y había que apostar por él. Ha hecho un gran partido. Jugando con un 4-3-3 su posición normal es hacerlo de extremo derecha, pero su situación no cambia. Solo tenemos que pensar en este partido. El futuro, ya veremos».
En un partido con muchos nombres a subrayar, como Valverde o Benzema, Courtois no se fue sin el elogio de su entrenador, medicina necesaria para un portero que no lo está pasando bien: «Thibout ha sido importante en dos claras ocasiones con 0-0. Paradas de calidad. Nos ha salvado porque no es lo mismo ir abajo en el marcador que ponerse por delante».
El equipo le responde a Zidane
Victoria que debió ser más amplia del Madrid en Estambul. El técnico apostó por la juventud de Rodrygo y Valverde y el juego mejoró
Los jugadores querían salvar a Zidane y Zidane salvarse a sí mismo. Lo primero se notó en las ganas, la seriedad. Lo segundo, en que Zidane metió a los jóvenes. Rodrygo había brillado en Copa del Rey y Valverde en Liga. En Europa y no desentonaron, muy al contrario.
El Madrid se yergue en Champions y además de las dos ventanas que se le abren con Rodrygo y Valverde, recuperó algunas cosas: mejor la media, mejor Courtois y mejor Hazard. ¿Lo malo? Dudas persistentes en la defensa y una falta de gol (la pertinaz sequía) con la que no se puede ir muy lejos en la Europa de los Mbappé, Sterling, Icardi y compañía.
El Madrid salió diferente, muy entonado y se veía desde el comienzo el nuevo peso de Valverde, su ubicuidad. Esto cambia el centro del campo. Le hace nacer una línea de presión nueva muy arriba.
Llegaba el Madrid cada dos minutos, una, dos, tres veces, pero la mejor ocasión la tuvo el Galatasaray: chut de Andone que paró Courtois con poderío. El centro de la defensa del Madrid se había abierto de repente como una puerta automática.
En la jugada siguiente, balón parado, Courtois le hizo otro paradón a Andone ante la vida contemplativa de los demás. El Madrid había ido a Estambul con la «intensidad», pero también con la «debilidad».
Las paradas de Courtois salvaban al Madrid y tenían una relevancia mayor: eran paradas de porterazo mandón, de las que se le pedían. No hay caso ya en la portería.
El Galatasaray quiso venirse arriba motivado por esas ocasiones y por el campo, de natural rugiente, y el Madrid pudo responder con robos y salidas rápidas en semicontra.
Rodrygo, en la derecha, le sentaba bien al Madrid. Se notaba su juventud en algunos choques físicos (los jugadores de Galatasaray vienen de muchas guerras), pero no en el sentido de su juego. Buena caligrafía, inteligencia. Verle no desquicia, da salud mental. Sus primeros toques se insertaban sin problema en la fluidez del Madrid.
A ella contribuía también Valverde con su movilidad. De su empuje al presionar nació el 0-1. El balón le llegó a Hazard, pared preciosista con Benzema y gol de Kroos llegando.
Valverde hacía de lanzador y de hombre escoba, río arriba y río abajo, como un eje vertical nuevo en el Madrid. Perdóneme la herejía el lector, pero algo de su zancada, de su aspiración de estar en el norte y en el sur de la jugada recuerda a Gerrard. Un fútbol optimista, pulmonar, noblote y de grandes espacios.
Le faltaban al Madrid, ya tenso en la presión y rápido arriba, a tono con el partido y el ambiente, un par de cosas: algo más de veneno arriba (Benzema es el Cyrano que trabaja poéticamente para los demás, pero que no... no) y alejar por completo la duda atrás, el temblorcillo en la defensa.
Aunque sea una defensa legendaria, y el equipo estuviese mejor, las recientes experiencias han hecho que juntar a Ramos, Marcelo y Varane sea para el espectador como reunir a Boris Karloff, Bela Lugosi y Paul Naschy. Dan miedo hagan lo que hagan. De hecho, Belhanda tuvo una ocasión muy seria al final de la primera parte que Courtois detuvo con la autoridad que le recordábamos del Mundial.
El Madrid volvió del descanso aún más serio, más pertrechado porque el partido no era suyo todavía. Su primera respuesta llegó en el 52, en una jugada extraordinaria de Benzema con plof final. Rodrygo leía sus intenciones en parecida frecuencia y gestionaba bien el balón, los espacios, su contribución defensiva y su propio cansancio.
Faltaba Hazard por aparecer. En la primera parte había dejado algún detalle e incluso un sorprendente desmarque, pero su importancia decaía y en defensa se abría una pequeña grieta por esa banda. Pero acudió a la cita. En el 58 llegó y esprintó con peligro. El Madrid empezaba a necesitar, de todos modos, más fuelle para las contras.
El Madrid estaba jugando esos minutos con un saber hacer antiguo, se podía percibir su larga veteranía, tantas noches de dominio europeo. Faltaba solo el remate. Una buena combinación entre Valverde y Benzema acabó en tiro al larguero de Hazard. Falló, pero al igual que con Courtois, ya asomaban las trazas del geniecillo belga. En el 73 le dejó una pelota diáfana a Benzema, que pifió su único control cuando no tocaba.
El Madrid estaba jugando bien, firme atrás y triangulando con solvencia. Zidane apuraba su once, como de costumbre, y no cambiaba a nadie esperando ese gol que había de llegar y no llegaba ("Esperando a Golot"). En el 78, por fin, metió el refresco de James y Vinicius. Quedaba Rodrygo en el campo y se despanzurró en una carrera. Entre calambres, corriendo la banda como un carrilero. La imagen del joven estirándose el gemelo recordaba a aquel Levante-Real Madrid de hace años en el que Zidane enderezó la suerte del club con jóvenes acalambrados corriendo como posesos.
Al Madrid, dominador, le sigue faltando gol y debió sentenciar, pero recuperó parte de su credibilidad en Europa y algunas viejas sensaciones que trajo la juventud.
La Federación Española fija el Barcelona-Real Madrid el 18 de diciembre
El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol (RFEF) ha acordado este miércoles fijar para el próximo 18 de diciembre la fecha de celebración del clásico entre el Barcelona y el Real Madrid correspondiente a la décima jornada de Liga. El encuentro, que debía disputarse este sábado 26 de octubre, fue aplazado al concurrir, según el organismo de la RFEF, "causas excepcionales"
La decisión del Comité de Competición se ha producido tras analizar en los últimos días las propuestas de ambos clubes, a los que invitó a ponerse de acuerdo en una fecha y que coincidieron en señalar el 18 de diciembre para la celebración del partido aplazado. También ha analizado un informe del Área de Competiciones de la RFEF así como los numerosos informes remitidos por LaLiga, que según apuntó el Comité de Competición "no son vinculantes".
En su reunión de este miércoles, el Comité ha analizado también las últimas alegaciones de ambos clubes, que mantienen la propuesta inicial de jugar el partido el próximo 18 de diciembre.
LALIGA VALORA "POSIBLES ACCIONES LEGALES"
Después de la decisión del organismo de la RFEF, LaLiga emitió un comunicado para aclarar que "no comparte la resolución del Comité". "LaLiga en está estudiando la documentación recién recibida del expediente referente a este procedimiento para valorar las posibles acciones legales a entablar, contra las instituciones que corresponda y ante los organismos públicos u órganos jurisdiccionales que estime oportuno", anunciaba la competición.
"Consideramos que, ante lo escueto de la resolución, la falta de referencia a normas jurídicas y la referencia a varios informes y documentos a los que esta Liga no ha tenido acceso hasta ahora, se precisa de un estudio pormenorizado de todos los documentos del expediente de referencia para valorar las posibles acciones a interponer, contra qué instituciones, y ante a qué órganos u organismos", añadía.


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