REAL MADRID C.F
Han pasado poco más de 260 días desde que fuera presentado con honores en el Santiago Bernabéu y, en la soledad de su día a día, Luka Jovic, el delantero llamado a conquistar los corazones del madridismo, solo ve goles suyos si acude a YouTube. "Miro lo que hacía el año pasado y me pregunto qué me está pasando", llegó a decir a principios de mes. El serbio, por el que Florentino Pérez pagó el pasado verano 60 millones de euros al Eintracht de Frankfurt, ofrece alarmantes síntomas de falta de adaptación y su rendimiento es, a todas luces, muy pobre. Tanto es así que Zidane, puede que harto de esperar su irrupción, le ha dejado fuera de la convocatoria para el Clásico de este domingo en detrimento de Mariano, otro futbolista en las antípodas de lo que prometía ser cuando volvió del Olympique de Lyon.
El técnico francés no les está dando bola ni a uno ni otro, confiando su suerte únicamente a Benzema, pero desde luego el español era el peor parado de esta situación. Ahora, saberse por detrás del de Premià del Mar es sin duda un auténtico varapalo para Jovic, cuya estrella se apaga. Su situación es comprometida, aunque en principio no saldrá este verano. En 24 partidos ha marcado dos goles, números del todo insuficientes pese a ser su primer año en Concha Espina. Es lógico que el futbolista repase sus méritos del curso anterior y no pueda sino apenarse. En Alemania anotó 27 goles en 48 encuentros (21 a estas alturas de la temporada), cifras muy cercanas a las cosechadas por Benzema: 30 tantos en 51 enfrentamientos. Su fichaje, más cuando media Europa andaba tras sus pasos, estaba más que justificado.
¿El futuro del Madrid?
Jovic es el prototipo de delantero que, sin ser demasiado rápido, va bien al espacio, es fuerte, juega estupendamente de espaldas y posee un gran remate de cabeza. Enamoró a los ojeadores blancos, que le hicieron un amplio seguimiento en Frankfurt, y la entidad se lanzó a por él. Jovic se vendió al mundo como un 'killer' de los de toda la vida, a la vieja usanza. En Madrid, alguien para darle oxígeno a Benzema o incluso mezclarse con él si la ocasión lo demandaba. Parecía una inversión segura, pero por el momento no ha resultado. "Jovic es el futuro del Madrid", llegó a decir hace no tanto Zidane, que le ha dejado fuera de los elegidos para uno de los partidos más importantes del año e incluso esquivó la pregunta sobre él en la rueda de prensa previa al enfrentamiento contra los culés, con el liderato en liza.
Jovic se había caído de la lista otras veces, pero siempre por contratiempos. El jugador estaba ya recuperado de la gastroenteritis que le apartó del choque ante el Levante en Valencia. De hecho, entró en los planes para el partido contra el Manchester City y jugó los últimos minutos. Su ausencia sorprende, sobre todo porque no son tiempos de bonanza goleadora y cualquier ayuda es bien recibida. Mariano, que acaba de salir de una lesión que le ha mantenido cuatro semanas en la enfermería, ocupará ahora su vacante en el banquillo. Zidane le prefiere de revulsivo por su energía. La trituradora del Madrid amenaza con devorar a Jovic. Señalado en el club por su evidente falta de gol y en su selección por su falta de compromiso. "El problema de Jovic es Jovic", indicó Ljubisa Tumbakovic, seleccionador serbio, que también ha dejado de contar con sus servicios. Serbia no está aún clasificada para la Eurocopa y, aunque lo estuviera, la presencia del delantero no está garantizada.
Problemas de comunicación
De carácter tímido, parco en palabras, en Concha Espina pensaron que sería el típico balcánico que pronto se desempeñaría perfectamente en castellano, siendo amigo de todos. La realidad es bien distinta. Jovic tiene problemas con el idioma y solo Luka Modric le arropa. El resto de integrantes de la primera plantilla, pese a que le tienen en buena estima y son conscientes de su calidad (en los entrenamientos suele batir a Courtois y Areola), no han conseguido estrechar vínculos con él. Con Zidane, más allá de las barreras lógicas del idioma, también tiene problemas de comunicación. La relación que mantienen no es muy fluida. Al francés le decepcionó especialmente su desacierto durante la Supercopa de España disputada en Arabia Saudí.
Allí lo fio todo a su figura ante las ausencias de Karim, Hazard y Bale en el ataque. Jovic no mojó, apenas merodeó el área y cuando Mariano le sustituyó terminó eclipsándole. Es por eso que quizá Zidane, ante un partido de estas dimensiones, prefiera la energía de Mariano, que siempre sale como una locomotora, a la frialdad de Luka, al que le cuesta tocar la pelota, en caso de tirar del banco. Por el momento, Jovic no está justificando la gran apuesta del Madrid por él, pero aún hay fe en su fútbol. El balcánico contempla el paisaje y sigue sin poder creérselo. Este domingo toca grada y, en caso de celebrar, como viene siendo habitual, celebrará los goles de otros, no los suyos.

El Real Madrid y el Barcelona se ven las caras este domingo (21:00 horas) en el Santiago Bernabéu en la jornada 26 liguera y uno de los grandes que puede ser decisivo para el devenir del resultado final del Clásico será el Thibaut Courtois y Leo Messi.
El portero belga, que está sosteniendo al conjunto blanco en varios tramos de los partidos en las últimas semanas, sigue yendo de menos a más y tiene ganas de reivindicarse ante el eterno rival después de firmar una meritoria actuación ante el City el miércoles con tres grandes paradas. No pudo hacer nada en ninguno de los dos goles ‘cityzen’.
Courtois se estrenó ante el Barcelona la temporada pasada en el Camp Nou y no lo puso hacer de peor forma que con un doloroso 5-1. Repitió derrota en el Bernabéu (0-1) y sumó su primer punto ante el eterno rival en el feudo azulgrana esta temporada (0-0). Así, ha encajado seis goles en tres Clásicos (2 por partido).
Este domingo se vuelve a ver las caras con Leo Messi. El crack argentino lleva 26 goles al Madrid en su carrera y es la gran amenaza de los de Quique Setién por sus grandes virtudes. Una de ellas, de las más destacadas, es el juego a balón parado, tanto en los penaltis y las faltas, bien en la frontal o caídas a un costado.
Así, el cuerpo técnico del conjunto blanco no quiere fiar nada al azar y se ha encargado de que Courtois conozco todos los parámetros de los lanzamientos de la estrella azulgrana; cómo lanza las penas máximas y las faltas porque puede hacer mucho daño en el Bernabéu con ese ‘arte’.
Tal y como ha podido saber Defensa Central, al guardameta belga le han elaborado un vídeo solo con esas jugadas que ha estado visionando y analizando al dedillo pensando en el partido de esta noche. No hay espacio para la improvisación. Courtois tiene los cinco sentidos en el Barça y en sus puntos fuertes. Messi, su mayor peligro.
Kroos y diez más para doblegar al Barça










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