El Atlético se lleva el título de Liga tras remontar al Valladolid en la última jornada
El Madrid venció al Villarreal, que jugará a la Conference League. La Real y el Betis estarán en la Europa League, y el Valladolid y el Huesca descienden a Segunda

El Real Madrid se quedó al borde del milagro
- El Real Madrid remontó ante el Villarreal, aunque fue insuficiente tras la victoria del Atlético ante el Valladolid

El Real Madrid necesitaba ganar, y necesitaba presionar lo antes posible al Atlético de Madrid para intentar que los rojiblancos empezaran a ponerse nerviosos. Los de Zidane salieron apretando desde el comienzo, con combinaciones rápidas, con presión alta y buscando la portería rival desde el minuto 1. Así, una gran combinación de Asensio, Fede Valverde y Odriozola se traducía en la primera llegada de peligro del Madrid, que no acertó a rematar Benzema en el área.
El Villarreal tampoco salió a verlas venir, y los de Emery se pusieron contestones, teniendo su primer acercamiento en un pase al hueco de Gerard Moreno que casi sorprende a la defensa madridista. Eder Militao estuvo más rápido que Bacca para solventar el problema.
Los primeros minutos se desarrollaban con un ritmo vertiginoso, con ambos equipos disputándose el balón y jugando de forma vistosa. Y en esas, llegaba la primera bomba de la tarde: el gol del Valladolid.
El gol del Valladolid 'perjudicó' al Madrid
Corría el minuto 17 de partido cuando a Valdebebas llegaba la noticia de que el Atlético de Madrid iba por detrás en el marcador. Esto debía espolear a los blancos, pero en lugar de eso el Villarreal se adelantó tan solo dos minutos después. El gozo madridista, en un pozo.

Los blancos pasaban de estar a un gol del título a necesitar una remontada, a tener que recurrir a la épica una vez más. Yeremy Pino fue el autor del tanto visitante, tras un nuevo pase de Gerard Moreno por encima de la defensa. El canterano del conjunto de Castellón controló de forma orientada despistando a Odriozola y fusiló a Courtois.
Después del gol, llegaron minutos complicados para el Madrid, que no consiguió recuperarle el aire al partido hasta pasada la media hora de juego, después de una jugada en la que Bacca pudo hacer el 0-2 pero no se aclaró entre el control y el remate y acabó pifiando un gran centro de Pedraza.
Antes, en el 24’, llegó la jugada polémica de la primera mitad en una mano clarísima de Dani Parejo en el área que no fue sancionada como penalti. Una vez más, el árbitro perjudicando al Madrid. No es noticia esta temporada, pero hasta en la última jornada y con el Atlético perdiendo no se le concede lo que es justo a los blancos.
El Madrid acaba la segunda parte atacando
Pasada la media hora de juego, comenzó el asedio del Madrid, que tuvo dos claras ocasiones para igualar la contienda antes del descanso a pesar de jugar con más corazón que acierto. Primero por mediación de Modric, que se internó en el área y tras deshacerse de varios contrincantes entre regates y rebotes, disparó cerca de la portería de Rulli.
Más clara fue la jugada con la que terminó la primera mitad, un remate de Casemiro tras un saque de esquina sobre la bocina. El meta argentino detuvo el cabezazo, blando, del brasileño. El Real Madrid se iba al descanso con la sensación de estar desperdiciando una oportunidad de oro para darle un vuelco a la Liga. Eso sí, las espadas seguían en todo lo alto.
El Madrid empata y el VAR lo anula
Lo demostró el equipo blanco con un inicio fulgurante en la segunda mitad, apretando muchísimo desde el primer minuto de la reanudación, aunque sin conseguir generar ocasiones de gran peligro. En el 51 llegó el primer intento serio del Madrid, con un remate de Eder Militao que rozó la escuadra de Rulli. No obstante, Zidane veía que al equipo le faltaba algo y no dudó en hacer los primeros cambios, dando entrada a Isco y a Rodrygo para intentar agitar la coctelera.
Antes de que éstos se materializaran, Benzema igualaba la contienda en un cabezazo magistral que fue anulado por el VAR por fuera de juego. Mientras se hacía, entraban en el campo los dos sustitutos en el lugar de Vinicius y Asensio respectivamente, y el Atlético igualaba en Pucela.

Doble golpe para el Madrid, que volvía a sufrir otro golpe poco después, en el minuto 65. Llegaba una nueva ocasión clarísima por medio de Karim, que se encontró con la pelota prácticamente a puerta vacía después de que Rodrygo le robara la pelota a Rulli con una gran presión, y la tiraba fuera de forma incomprensible. Y mientras, Luis Suárez hacía el 1-2 en Valladolid.
Adiós a la Liga
El Real Madrid quemó todas las naves en el tramo final. Zidane hizo un triple cambio, introduciendo en el campo a Nacho, Marcelo y Mariano y pasando a una defensa de tres en busca del gol. El equipo blanco lo siguió intentando, pero tras conocer que el Atlético había remontado con menos ímpetu que si hubiera dependido de los blancos. Pese a todo, el gol de Benzema en el minuto 86 espoleaba a los blancos de cara a los minutos finales y Modric completaba una heroica remontada que no fue suficiente para alzarse con el título. El Madrid estuvo al borde del milagro.
Imanol: "Ser quinto en esta Liga es casi como sentirte campeón"
El técnico txuriurdin valoró mucho el gran curso que han hecho sus jugadores en la competición doméstica, en la Copa y en la Europa League
Alguacil valoró mucho la quinta posición en la que termina la Liga su Real Sociedad, tras haber ganado la Copa y viendo por delante sólo a cuatro equipos a los que considera inalcanzables para todos los demás.
Imanol tenía clara la gran valoración que merece la quinta posición. "Es casi como sentirte campeón de la Liga porque, en estos momentos, los cuatro de arriba son inalcanzables para todos. Creo que hemos hecho un temporadón. En Europa, en un grupo muy potente, el equipo acabó entero y en la eliminatoria contra el Manchester, tras el palo de Turín, competimos allí. Y ganamos la final de Copa, disputamos la Supercopa, somos quintos en la Liga, y todo con muchos lesionados...", señaló.
Le comentaron al técnico realista que, como hace un año, la clasificación fue sufriendo hasta el último momento. "No podía ser de otra manera. El año pasado fue en el 92, este año en el 86, al menos hemos ganado esos seis minutos... Dije hace tiempo que se iba a decidir en la última jornada, no quería que fuera en los últimos minutos, pero no podía ser de otra manera con el rival difícil que teníamos delante. Hemso tenido ocasiones claras, pero hoy no querían entrar... ¡Menos mal que ha entrado esa al final, casi la más difícil!", apuntó.
Imanol, fiel a su estilo, quiso dar el mérito a sus futbolistas y a los aficionados. "Felicitar a los jugadores, todo esto que está pasando es gracias a la plantilla que tenemos, y mando un mensaje de agradecimiento a la afición, por todo el apoyo que hemos recibido, aunque no hayan podido ir al estadio. Duele muchísimo no tenerles, el año pasado ya se generó un clima especial en el Reale, y ver a la afición disfrutar como lo hizo entonces, y luego no poder vivir el final de Liga, la final de Copa, es una espinita clavada. A ver si somos capaces de seguir dándole alegrías y podemos disfrutarlas todos juntos", deseó.
RC Celta 2-3 Real Betis: 'Un resumen en 90' de la vibrante y exitosa temporada verdiblanca'
Un Celta sin opciones de pelear por Europa se llegó a poner 2-0 ante un Betis que remontó con dianas de Borja Iglesias, una maravillosa falta directa de Fekir y un remate en boca de gol de Víctor Ruiz (2-3). Fue un final de temporada al más puro estilo de la historia verdiblanca, con sobresaltos, alegrías y decepciones que se solapaban sin parar en 90 minutos en los que pasó de ser sexto a estar durante más de una hora séptimo, auparse a la quinta plaza y regresar después al sexto escalón. Taquicárdico. Entretenidísimo. Y con nada que reprocharle a los de Pellegrini. Todo lo contrario: acaban el curso haciendo olvidar los partidos malos, que los hubo, gracias a una fe irreductible y a una racha de sólo dos derrotas en los 25 encuentros oficiales de 2021 que le dan billete para la segunda máxima competición continental.
Los verdiblancos llegaban a Vigo para defender su plaza para la Europa League y se marcharon al descanso siendo de Conference League. Salieron al estadio de Balaídos con un solo punto de ventaja sobre un Villarreal que ganaba al Real Madrid (Benzema y Modric pusieron el 2-1 sobre la bocina) y mirando a Pamplona, esperando que Osasuna le ayudase incluso a colocarse quinto por delante de una Real Sociedad que no pasó del empate hasta el 86', cuando Isak hizo el 0-1.
La emoción estaba garantizada y las alineaciones iniciales, además, ofrecían muchas posibilidades de ver espectáculo. Muchísimos efectivos de ataque en ambos conjuntos. Denis Suárez, Brais Méndez, Nolito, Aspas y Santi Mina por el Celta, bien trenzados y en sintonía constante. Fekir, Rodri, Aitor Ruibal (que dejarían sus sitios a Tello y Lainez tras la reanudación) y Borja Iglesias en el lado del Betis, mucho más dispersos e intermitentes, sobre todo en el caso del francés.
Bartra sale en otra foto
Pellegrini no se permitió margen para el sentimentalismo de la última jornada y en su alineación no hubo cabida para la sorpresa. Del once de gala sólo faltaban Canales, lesionado, y Mandi, ausente ya en las últimas jornadas. Las plazas que dejaron ambos fueron ocupadas nuevamente por el canterano Rodri y Bartra, que repitieron de inicio. Guardado acompañaba a Guido Rodríguez en la zona ancha, con mucho trabajo para cubrir todos los agujeros que abría el Celta, sobre todo por la izquierda.
No iba a ser menos Coudet, ya sin opciones europeas pero ante el motivador reto de lograr el récord histórico de victorias consecutivas del Celta en LaLiga (van cinco y quieren la sexta). Para ello, pone la mejor alineación que le permiten las bajas, incluido el tocado Aspas. Y es que, cuando uno ve el once vigués, puede pensar que acabarán partiéndose en dos sobre el césped, pero todo lo contrario: se posiciona bien en estático y recupera muchos balones en campo contrario gracias a su presión al hombre que recibe de espaldas para, en dos o tres pases máximo, estar pisando área. Así arrollaron al Villarreal (2-4) y por momentos al Sevilla (3-4 finalmente).
Las primeras acciones reseñables de esta tarde de transistores y/o pantallas de todo tipo, en la que a uno le faltan ojos y oídos para atender a todo lo que quiere, fueron protagonizadas por el extremo catalán, que rompía en vertical por la banda izquierda y amenazaba constantemente la espalda de Kevin Vázquez. En los primeros minutos se notaba que, además de motivación había tensión nerviosa en un encuentro también de despedidas eclipsadas por lo mucho que hay en juego.
Una de ellas es la de Emerson, que demostró los conceptos defensivos adquiridos en estos dos años y medio de imparable crecimiento con el Betis al cerrar con autoridad un centro lateral de Brais Méndez desde la otra banda, cabeceando a córner que levantaba los primeros aplausos de Balaídos, con efecto inmediato en el Celta, que buscaba un rol protagonista en un primer cuarto de hora sin goles en Vigo, ni Pamplona, ni Madrid, donde en el 20' marcaba Yeremy Pino para adelantar al Villarreal y meter presión a los verdiblancos, que se veían cada vez más embotellados, sin sufrir en exceso, pero con demasiado barullo en las inmediaciones de Bravo.
Sí tuvo que intervenir el chileno en el 24', con una mano abajo providencial ante Aspas, antes de que la atención se trasladase de inmediato al otro área con un derechazo de Aitor Ruibal que no encontró portería. Fueron las dos más claras de un partido con un ritmo alto y con pocas faltas. Eso sí, hubo dos que van a dar trabajo a los fisios del Betis, porque Aarón primero y Denis, poco después, arrollaron con una enorme contundencia a Borja y Bartra, que se pudieron hacer muchísimo daño.
Precisamente el central catalán volvió a ser protagonista al derribar a Santi Mina -empujón muy muy ligero pero pitable tras perder demasiado fácil la posición- en otra acción en la que los numerosos efectivos de ataque celestes se asociaban para circular rápido la pelota y desarbolar con facilidad a la zaga del Betis. Aspas transformó el penalti y puso el 1-0 pese a la gran estirada de Bravo, que se lanzó con decisión a su lado izquierdo sin poder alcanzar el zapatazo angulado del de de Moañas.
En el último cuarto de hora de la primera mitad no cambió mucho el panorama, con sólo una falta directa ejecutada por Miranda como primer disparo a portería de los de Pellegrini, que enfilaba el túnel de vestuarios cabizbajo y meditabundo. Debe cambiar muchas cosas en la segunda mitad, pues gran parte del espectacular trabajo de este 2021 está ahora en el aire. El propio Miranda, que sufrió lo indecible en el primer acto, y Ruibal, dejaron paso a una nueva banza zurda con Álex Moreno y Tello.
Esta plantilla nunca deja de creer
Y el resultado no fue bueno, pues en la primera que encararon al lateral catalán se vio desbordado por Aspas y Brais Méndez, que lanzó una disparo combado imposible para Bravo. Golazo, 2-0 y otro jarro de agua fría en las aspiraciones verdiblancas. Aturdido, la única opción de que se metiese en el partido era con un error del hasta entonces intachable partido del Celta. Y así fue.
El primero lo cometió Nolito, que se pasó de frenada, arrolló a Emerson dentro del área. Borja Iglesias transformó el indiscutible penalti y levantó a su equipo, que rozó el segundo en una acción a balón parado acto seguido. El Panda volvió a ejecutar con confianza, seguridad y maestría la pena máxima y ya suma 13 goles, 12 de ellos en un 2021 espectacular.
Aún hubo que revisar un segundo penalti reclamado por los visitantes por un derribo de Aspas, sobre Lainez (que acababa de entrar por Rodri). Gil Manzano dictaminó que era fuera. Sería por milímetros, pero eso dio igual: el lanzamiento de Fekir superó la barrera para colarse por toda la escuadra, en una de las acciones que el beticismo llevaba reclamando al galo en 69 minutos de poca cosa.
El francés resumió la temporada en Vigo. Sin Canales se esperaba más lucimiento, éste sólo llegó en momentos puntuales, pero colocó un libre directo en la escuadra y botó la acción a balón parado que Víctor Ruiz culminó sobre la misma línea para consumar la inesperada remontada y colocar al Betis momentáneamente quinto. Intermitente, sí; pero con un gol y una asistencia que pueden valer oro.
La euforia visitante, eso sí, se vio frenada por la expulsión de Cristian Tello, que obligaba a aguantar con 10 el último cuarto de hora. Marcaba Isak en Pamplona (0-1), Benzema y Modric tumbaban a un combativo Villarreal que el sábado buscará título y Champions tras vaciarse en Valdebebas. Eso ya no importaba tanto. Había que resistir. Y el líder de la resistencia bética no es otro que Bravo. Detalles tan intermitentes como decisivos de Fekir, goles de Borja y paradas de Claudio, en eso se resumen los últimos partidos. En éste faltaba la intervención salvadora del chileno y llegó en el 89', al repeler un cabezazo de Carlos Domínguez.
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