El Córdoba Patrimonio encara una agenda apretada de partidos
Entre los días 13 y 20 de este mes se medirá a Palma, Cartagena y Ribera Navarra | El duelo ante Palma lo ofrecerá GolTV en directo
Josan González
El Córdoba Patrimonio de la Humanidad de la Primera División de fútbol sala ya ha iniciado la semana que terminará el próximo sábado visitando la pista del Palma Futsal. Los cordobeses tienen previsto entrenar todavía este lunes a las 18.30 horas, el martes a las 10.00 horas, el miércoles a las 10.00 y las 15.45 horas y el jueves a las 11.00 horas, antes de emprender viaje a Palma de Mallorca, donde jugarán a las 14.00 horas del sábado.
Al conjunto blanquiverde se le presenta una agenda apretada en los próximos días. Sin partidos desde que derrotó el pasado 26 de febrero al Peñíscola, jugará tres encuentros en apenas siete días frente a Palma, Cartagena (día 16, Vista Alegre) y Ribera Navarra (día 20). El choque frente al Palma lo ofrecerá GolTV en directo.
Los de Josan González se encuentran en la zona de promoción de descenso tras los resultados cosechados en los últimos días, pues acumulan 19 puntos, a dos de la zona de permanencia que marcan Ribera Navarra y Burela, si bien los blanquiverdes tienen tres partidos aplazados ante Burela, Antequera y Movistar Inter.
El Córdoba Futsal resurge en el momento preciso
Los tantos de Lucas Perin y Zequi dan tres puntos de oro a los blanquiverdes frente al Peñíscola y permiten, además, salir de la zona de descenso | El público volvió a las gradas para disfrutar del primer triunfo del año
El brasileño Lucas Perin celebra el primer gol del Córdoba Futsal Patrimonio.
El Córdoba Patrimonio de la Humanidad logró ganar al Peñíscola FS por 2-0 en el Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre. Los de Josan González, arropados por 200 aficionados dentro del recinto, sufrieron para dejar a un lado el miedo y los nervios y sellar una victoria que les permite salir de los puestos de descenso al sumar 19 puntos. La decimocuarta posición actual se gestó merced a los goles de Lucas Perin, en el primer tiempo, y Zequi, cuando los de Carlos Sánchez lo intentaban de cinco, un resultado que ofrece un respiro a la entidad en un complicado momento deportivo.
El choque contaba con la imperiosa necesidad de sumar el triunfo para ambos equipos. De hecho, tanto los cordobeses como los peñiscolanos arrastraban una dinámica muy negativa con 5 derrotas consecutivas en Liga. Mientras el cuadro local no ganaba desde el 29 de diciembre de 2020 -al O Parrulo Ferror (6-2)-, los visitantes no lo hacían desde el 31 de octubre -victoria frente al Viña Albali Valdepeñas (3-1)-. Esa disposición, unida a los encuentros todavía pendientes para el Córdoba Futsal, dejaba solo una diferencia de un punto entre los dos clubs -17 por 16- y ofrecía la oportunidad perfecta para salir de la zona roja.
Lucas Perin da oxígeno
Los blanquiverdes, que descartaron a Víctor, Pedro, Joaqui y Cordero en las horas previas al envite, evidenciaron ciertos nervios durante el arranque. La presión del Peñíscola provocó que la primera acción atacante llevara la firma de Igor, aunque su chut se estrelló en el lateral de la red. El susto propició que el cuadro de González templara la ansiedad acumulada y apareciera por la meta de Molina mediante un cabezazo de Caio César que se marchó desviado. También se perdió por encima del larguero un intento de vaselina de Jesús Rodríguez cuando transcurría el minuto 6 de la cita. No obstante, el miedo a fallar quedaba patente en cada jugada, una circunstancia que imposibilitaba a las escuadras mostrar su verdadero potencial.
Los azules, aproximándose al ecuador del primer tiempo, probaron a un Prieto que evitó males mayores. Incluso el cancerbero estuvo cerca de sorprender al meta rival a través de un lanzamiento lejano que finalizó con un despeje preciso. El mismo destino obtuvo Shimizu, en el 11, con otro tiro desde fuera de área. Sin embargo, nuevamente Igor rozó el 0-1 tras un error defensivo de los cordobesistas, un serio aviso para no perder el norte y la intensidad. A dicha acometida se le agregaron una de Iván Rumbo, otra de David Señoret y la imperdonable de Kevin Arrieta en fallos de concentración del Córdoba.
Del Moral pelea con Rahali por la posesión de la pelota en el Córdoba-Peñíscola. |
La reacción andaluza se hizo esperar hasta los últimos compases. Ricardo Mayor despertó a los aficionados en Vista Alegre imprimiendo un empuje ofensivo más que requerido. A renglón seguido, Shimizu consiguió batir a Molina de falta directa, pero no subió al electrónico debido a que la ejecución tendría que haberse realizado de manera indirecta por juego peligroso. Lucas Perin, entre las dudas y las explicaciones que se daban los hinchas en la grada, sí materializó el primero de la tarde -en apenas unos segundos dentro de la pista- con un disparo raso ajustado al palo izquierdo. El 1-0 motivó a los blanquiverdes hasta el punto de acariciar el segundo después de una jugada de Jesulito que Igor sacó bajo palos. La corta ventaja se mantuvo para encarar una segunda parte de armas tomar.
Reparto de golpes y emoción
Los de Sánchez no quisieron ceder lo más mínimo y fueron a por todas tras la reanudación. Alberto Saura, de volea, dispuso de una magnífica ocasión para frenar el ímpetu castellonense, pero el esférico se estrelló en el poste. El Peñíscola, a partir de entonces, centró sus esfuerzos en consumar la igualada. Rahali, en el 24, e Iván Rumbo, en el 26, obligaron a la rápida reacción de un inspirado Prieto. El Córdoba esperaba por su parte una contra, como la comandada por Zequi, en pos de golpear mortalmente a los de la Costa del Azahar.
Perin, restando 11 minutos para el final, puso contra las cuerdas a los rivales al controlar una asistencia de Shimizu y rematar ajustado hacia el marco de Molina, pero el balón esta vez no perforó las mallas. Rubén Orzáez, de testarazo, heló el positivismo surgido en el feudo cordobés con una pelota al travesaño, lo que reflejó el intercambio de golpes que esperaría hasta el término de la contienda. Por ejemplo, Jesulito y, sobre todo, Saura volvieron a probar a un Molina que dio vida a los suyos.
Los visitantes, jugando de cinco, arriesgaron con la última arma que les quedaba. Paniagua, que ejercía de portero-jugador, perdió el balón ante un Zequi que sentenció el partido sin ningún tipo de oposición mientras el futbolista del bando azul lloraba entre el dolor, por los problemas físicos que arrastraba, y la rabia del error. La otra cara de la moneda vivían los cordobesistas, esos hombres que dejaron a un lado su mala racha para salir del descenso y encarar el próximo mes de marzo bajo otras miras más significativas.
Los aficionados blanquiverdes vitorean a sus jugadores en Vista Alegre.


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